El primero de los hechos que se le imputaron ocurrió el pasado 11 de diciembre, alrededor de las 11:00 horas. Según el expediente, Ibaceta ingresó a la Panadería San Miguel, ubicada en 25 de Mayo y Tacuarí. Allí abordó a un empleado bajo la amenaza de estar armado y advirtiéndole que lo mataría si no entregaba sus pertenencias.
Tras sustraer un teléfono celular y los juegos de llaves del comercio y de la moto de la víctima, el delincuente tomó una medida drástica: cerró el local con llave dejando al empleado encerrado y escapó a bordo de una motocicleta Honda Storm 125cc propiedad del damnificado. La policía logró divisarlo poco después, y tras una persecución, fue aprehendido e identificado.
La investigación acumuló un segundo legajo por un hecho ocurrido apenas unos días antes, el 6 de diciembre. En esa ocasión, Ibaceta se presentó en un domicilio del Loteo AVA al grito de "señora". Cuando la propietaria salió a atenderlo, el ahora condenado se identificó como policía.
Con la excusa de que estaba investigando un ilícito en la zona y que un delincuente habría ingresado a la propiedad, intentó entrar a la vivienda. Ante la negativa de la mujer, Ibaceta cambió su actitud, le exigió sus pertenencias y huyó con un celular Motorola G9 y una billetera.