Policiales
Lunes 11 de Junio de 2018

Capturaron al marido y al cuñado de la enfermera asesinada hace 13 días

Gabriel Guevara (24) y su hermano Pablo Daniel Guevara (26) están acusados de cometer el homicidio de Marcela Coronel, hallada muerta en la localidad de Longchamps.

El marido y un cuñado de la enfermera Marcela Coronel, asesinada hace 13 días en su casa de la localidad bonaerense de Longchamps, partido de Almirante Brown, fueron detenidos como principales sospechosos del femicidio, informaron ayer fuentes policiales.

Se trata del empleado de seguridad Gabriel Guevara (24), quien ya había sido imputado en la causa, y su hermano Pablo Daniel Guevara (26), quienes serán indagados por la fiscal especializada en Violencia de Género del Departamento Judicial Lomas de Zamora, Marcela Juan.

Los dos sospechosos fueron detenidos por personal del Grupo Técnico Operativo (GTO), el Grupo Apoyo Departamental (GAD) y la División Homicidios de la Policía de Lomas de Zamora.

La fiscal Juan ya había imputado al marido de la víctima a partir de una serie de contradicciones en las que incurrió al brindar su primer testimonio; en tanto que las sospechas sobre su hermano surgieron principalmente de las imágenes captadas por cámaras de seguridad de la Municipalidad de Almirante Brown.

En ellas se observó primero a un hombre joven, que se cree es Pablo Guevara, vestido con un pantalón de jogging y una campera deportiva, que camina por una calle lindera a las vías del tren cargando a una niña en sus brazos.

Esto ocurrió a las 10.12 del 28 de mayo, poco antes de que la hija de un año y medio de la enfermera fuera hallada abandonada en las calles Provincia de Buenos Aires y Humberto Primo de la localidad de Burzaco, en Almirante Brown.

Luego, en otra serie de imágenes captadas a las 10.40 y 10.41, se vio al mismo sospechoso con la misma nena cruzar las vías del tren Roca y caminar por una plaza de dicha localidad del sur del Gran Buenos Aires.

El marido de Coronel (33) fue detenido en Brasilia al 1100 de Burzaco, mientras que a su hermano lo apresaron en su casa de Bogado al 900, en la localidad de Guernica, partido de Presidente Perón.

En poder del mayor de los Guevara la policía secuestró tres teléfonos celulares, uno de los cuales pertenecía a la enfermera asesinada y la tarjeta de ingreso al Hospital Italiano del barrio porteño de Almagro, en el que la víctima trabajaba. A su vez, los peritos también secuestraron prendas de vestir similares a las que se observaron en las imágenes de las cámaras de seguridad.

El caso
El femicidio de Coronel se descubrió el 28 de mayo, cuando una niña fue encontrada deambulando sola por las calles de Burzaco y los vecinos dijeron que no la conocían, por lo que se la llevó a la Comisaría de la Familia de Almirante Brown.

Poco después, Gabriel Guevara, padre de la niña, se presentó en la seccional y dijo que hacía cuatro años que estaba en pareja con Coronel, que ella trabajaba en el Hospital Italiano en el turno tarde y que esa mañana, cuando él se había retirado, su hija había quedado al cuidado de su pareja.

El marido de la enfermera contó que él se enteró por las redes sociales de que su hija había sido encontrada en la calle y que cuando se comunicó con su hermana a raíz de esto, ella le dijo que Coronel le había enviado un mensaje diciéndole que no fuera a cuidar a la niña ese día, como lo hacía habitualmente, porque ambas irían a la casa de su madre.

Debido a que el relato del esposo no resultó creíble para la policía, la fiscal Juan ordenó una inspección en el domicilio de la pareja, situado en Roberto Arlt al 3.500 de Longchamps, donde el mismo día se encontró el cadáver de la enfermera envuelto en una frazada en una habitación utilizada como galpón.

Tras el hallazgo, los peritos de Policía Científica secuestraron el celular, la notebook y la ropa que en ese momento tenía el marido de la víctima, y vestimenta de la niña y de la enfermera. En tanto, en el baño se halló dentro de un balde con agua un short de fútbol que tenía manchas de sangre y que Gabriel Guevara reconoció como suyo.

Por otro lado, la autopsia estableció que la data de muerte sería de 12 a 16 horas antes del hallazgo y que la causa de la misma fue asfixia, la sofocaron tapándole la nariz y la boca, aunque previamente le habían efectuado tres golpes en la cabeza con un hacha que no la mataron y la habían tratado de estrangular con un lazo.

Cuando se revisó la vivienda de la pareja, no se encontró el hacha pese a que el imputado dijo tener una de pequeño tamaño, ni tampoco el celular de la víctima.

Al día siguiente del crimen, la fiscal Juan concurrió otra vez a la casa de la víctima y los peritos levantaron muestras hemáticas y diferentes elementos que establecieron que el femicidio se habría producido en el living comedor y luego el cadáver fue llevado al galpón. También se determinó que el asesino habría procurado limpiar el sitio con el fin de ocultar pruebas.

A la vuelta de la casa, al costado del muro perimetral de la línea de ferrocarril Roca, se encontró una bolsa con un pantalón de jean azul con manchas hemáticas de talle 44, una campera roja y un guante de látex que poseía la víctima en su domicilio.