El acusado de abuso es Leandro Martínez, de 43 años, marido de la prima hermana del papá de la nena. Las familias siempre tuvieron una buena relación y la nena se quedaba a dormir en lo de sus tíos y primos.
Los padres de la nena no hicieron la denuncia. Decidieron mostrarle el audio a la suegra del abusador pero la mujer pidió que no dijeran nada porque su hija, la mujer de Leandro, estaba embarazada.
La nena siguió insistiendo con el tema: "A mí me pasa, mi tío abusó de mí", dijo en una clase de Educación Sexual Integral (ESI) y la maestra derivó el tema al gabinete psicológico, que informó a un centro de niñez.
Aún seguían sin hacer la denuncia.
Los hechos se repitieron. El abusador esperó un encuentro familiar para alzarla y tocarle el pubis.
La situación se volvió tan desesperante para la niña que ella decidió conseguir la prueba necesaria para poder denunciar a su tío. En su casa instalaron cámaras de seguridad y ella las aprovechó para que su abusador quedara filmado infraganti.
En una fiesta familiar, llevó a Leandro a hacer un tour por la casa para que viera las reformas que sus papás habían hecho en la vivienda. Ella siempre supo que si estaban solos, él intentaría abusar de ella nuevamente. Y lo hizo.
Tras el nuevo abuso, la nena le dijo que sus papás habían puesto cámaras en la vivienda. El hombre miró la cámara y la apretó del cuello.
"Cuando vimos los videos me desesperé", contó Pablo, el papá de la nena en TN.
Y fue entonces que finalmente decidieron hacer la denuncia. “Hablamos con ella y le dijimos que se quedara tranquila, que su mamá y su papá iban a hacer lo que tenían que hacer para que nunca más le volviera a pasar”, contó Daniela, la madre de la niña.
“Ella llegó a hacer lo que hizo porque estaba totalmente desbordada”, resaltó.
Con el material, se dictó el pedido de prisión para el acusado pero cuando fueron a detenerlo, ya no estaba en su domicilio.
“Está prófugo. No usa el teléfono. No aparece en cámaras de peajes. Evidentemente está muy bien asesorado”, apuntó Pablo, quien aseguró que el abogado Luis Rapazzo, que representa al abusador, intenta lograr un cambio de carátula de abuso sexual gravemente ultrajante y corrupción de menores a abuso sexual simple.
Hace casi un mes que Leandro Martínez está desaparecido.