De ahí que, de acuerdo con la nueva resolución, "la presión tributaria efectiva del Impuesto a las Ganancias se vería reducida en algunos puntos porcentuales con relación a una situación sin reforma, para aquellos asalariados que se encontraban en el rango de ingresos de $15.000 a $25.000 entre enero y agosto de 2013, pero implica una nueva suba en la carga impositiva con respecto a la situación de 2014, y contra cualquier año previo, aún para dichos asalariados".El fenómeno no es nuevo, porque en una serie de tiempo de casi 20 años se observa con claridad cómo la proporción de las retenciones de Ganancias, en puntos porcentuales del salario bruto, fue creciendo casi sostenidamente, parcialmente interrumpida en algunos años para las escalas más bajas de ingresos, pero que en la fotografía entre extremos se ha multiplicado entre 6 y 12 veces.Un análisis similar hizo Andrés Mir, experto tributario del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, enInfobaeTV, en diálogo con Pablo Wende: "La Resolución 3770 no trajo sorpresa alguna sobre lo anunciado, excepto que para el caso de los trabajadores que están en negociaciones de aumentos en paritarias no van a ver reducida la carga impositiva, sino que se incrementará en un porcentaje mayor al incremento de salario que reciban, aunque por supuesto será en menor medida del que hubiese tenido lugar antes de los cambios dispuestos en las deducciones para un tramo de ingresos".Andrés Mir en diálogo con infobaeTV dijo que los contribuyentes volverán a pagar más por Ganancias. Así, Mir calculó que "para el empleado que hasta agosto de 2013 tenía un salario levemente superior a $15.000 y tuvo una suba de 30% en 2014 y reciba un 25% en el corriente año tendrá un incremento de la carga tributaria del 35%, mientras que para los que estaban más próximos a $25.000 y tuvieron ajustes similares al caso anterior pasarán a pagar 50% más del Impuesto a las Ganancias".