País
Lunes 03 de Septiembre de 2018

Triaca: "Hay una pérdida de salarios que se va a recuperar a mediados de 2019"

En medio de la crisis, el titular de la cartera laboral admitió el deterioro del empleo, pero negó una ley o pacto antidespidos. Fuerte crítica al paro convocado por la CGT

"Los paros no son un instrumento de solución de los conflictos", se queja el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, ante la nueva huelga general convocada por la CGT para el 25 de septiembre. En la previa a la ola de versiones sobre la posible fusión de esa cartera con Producción, como parte de los posibles cambios que instrumentaría el Gobierno para enfrentar la crisis, Triaca admitió ante El Cronista las dificultades que atraviesa el mercado laboral por efecto del deterioro de la economía y garantizó que la pérdida coyuntural del poder adquisitivo de los salarios ante la aceleración de los precios se recuperará entre fines de año y principios de 2019. El funcionario rechazó la posibilidad de implementar alguna legislación o acuerdo para frenar los despidos y reclamó a la dirigencia sindical "parar la pelota y tratar de contener" para evitar una mayor conflictividad social.


-La informalidad es uno de los problemas del empleo en la Argentina. El Gobierno envió al Congreso una ley de blanqueo para intentar atender la situación, pero el tema no avanza

-Tenemos una estimación que ronda los 4.5 millones de trabajadores en la informalidad y hay que dar ese debate. Nuestra propuesta tuvo el mayor nivel de consenso posible, pero después hay otros temas en ese proyecto que generan más discusión.


-Como los cambios en las indemnizaciones

-Los que quieren ponerle una mirada más de la lógica política dicen que se bajan las indemnizaciones y la realidad es que se definen bien las indemnizaciones porque cada jurisdicción las liquida de forma diferente. De la misma manera define también el fondo de cese, que permite dar previsibilidad para que el trabajador cuando termina su actividad, tenga asegurado los recursos. Vamos a seguir insistiendo, somos optimistas, creemos que tiene que haber un espacio de debate para eso.


-¿Y en el contexto de la crisis económica, que sucede con la creación de empleo?


-Lo que genera oportunidades de empleo es cuando hay previsibilidad, así pasó a lo largo de 2017 y se generaron más de 600 mil puestos de trabajo. Desde mayo de este año hemos perdido esa previsibilidad, parte por cuestiones locales, parte por cuestiones internacionales y todavía nos cuesta salir de ese escenario. Hoy cualquiera sabe que estamos transitando una tormenta muy difícil, que tenemos claro a donde tenemos que ir, que no hay atajos, no podemos hacer cosas mágicas ni resolverlo de otra manera. En el momento en que deja de haber previsibilidad deja de haber expectativas de contratación de personas y eso lo hemos visto en los últimos meses, una caída, no tanto en el empleo, sino en la expectativa de contratar a otros trabajadores. Parte de lo que vimos en los últimos días con esto de los ´Cuadernos´ y demás es una gran preocupación para el sector de la construcción, pero lo resolvemos dando certezas, transparencia, credibilidad y separando a los accionistas responsables de haber cometido algún delito, de los trabajadores, de las empresas, porque las obras las tenemos que hacer.

-¿Qué va a ocurrir con las paritarias, con qué nivel de aumento se terminará el año?

-Este año por primera vez en mucho tiempo la Argentina pudo hace sus negociaciones mirando la expectativa de inflación y hasta mediados de mayo eso funcionó. Pero en el medio pasan cosas, no se puede analizar esto con el diario del lunes, tuvimos una de las sequías más importantes de los últimos años, se duplicó el precio del combustible a nivel internacional, subió la tasa de interés de EE.UU., hubo muchas cosas y problemas políticos locales, es decir una generación de incertidumbre muy significativa que llevó a pensar un marco distinto de la negociación paritaria. Tengo que rescatar el diálogo muy maduro con la mayoría de los dirigentes sindicales, hay que entender que en momentos críticos hay que pisar la pelota, poner paños fríos, tratar de contener. Tenemos que ir a un escenario donde bajemos el nivel de conflictividad. Tenemos una expectativa de ir recuperando el poder adquisitivo del salario, la pérdida coyuntural que ha tenido en los últimos meses, sobre el final del año y principios del año que viene. Más allá de las turbulencias creo que esto se puede dar un poco por el aporte de la dirigencia y otro poco por entender que todos estamos en este barco juntos.


-Pero la CGT anunció un nuevo paro general.

-Los paros generales no son un instrumento de solución de los conflictos. Cuáles son los problemas que se plantearon con el anuncio del paro, es el modelo económico, es cierto, estamos en un momento de tensión y dificultades, pero no hay un reclamo puntual. Sobre el empleo el Ministerio ha creado nuevas alternativas para darle contención a los trabajadores. No van a dejar de haber problemas, pero es importante la actitud que todos tengamos para resolverlos.


-Los gremios reclaman una ley o un pacto para frenar despidos.

-Eso ya hemos visto que no funciona y fíjense cuando se sancionó esa ley y el Presidente la vetó, el empleo creció en 600 mil puestos. Creo que hay que dar previsibilidad, lo que no significa que el rol de los dirigentes sindicales no sea cuidar con uñas y dientes a cada uno de sus trabajadores, pero entender que los procesos productivos están en una dinámica de cambio permanente y muchas veces la mejor forma de defender a los trabajadores es preparándolos para mirar el futuro.

-¿La sanción impuesta a Camioneros por incumplimiento de la conciliación obligatoria marca un cambio en la política laboral respecto a cierta actitud de algunos sectores sindicales?

-Nos eligieron para hace cumplir la ley, para que no haya nadie por encima de la ley y eso va para los dirigentes sindicales, como para los políticos y empresarios también, nadie puede estar exento de cumplir la ley. Sea cual sea el sindicato o la empresa que incumpla, para nosotros el límite es lo que marca la ley. No se puede pensar en la confrontación por la confrontación misma o mezclar cuestiones políticas en lugar de pensar en el desafío de los trabajadores. Para aquellos que no lo hagan, hay un límite que es la ley, no es Triaca, ni nadie y eso está para ser cumplido para todos.


Fuente: ámbito.com


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