¿Por qué tomaron esta decisión y por qué lo comunicaron así? En los entornos de los gobernadores lo explican -palabras más, palabras menos- así:
El Gobierno nacional tuvo que salir a responder, también sutilmente. Primero Santiago Cafiero, Jefe de Gabinete, salió a aclarar en Radio La Red que esas jurisdicciones "tienen que desarrollar y evaluar sus propios protocolos" de cuidado y prevención. Aunque reconoció: "No es lo mismo la ciudad de Buenos Aires que Catamarca"
Después, más sutil aún, el ministro del Interior, Eduardo "Wado" de Pedro salió a recordar el aviso que se publicó el domingo en los diarios con la firma de Nación y los 24 distritos. Todos unidos triunfaremos.
Los cuatro gobernadores rebeldes tienen extracciones políticas completamente diferentes:
Las relaciones entre los 4 no son fáciles, pero el mensaje presidencial grabado por Alberto y emitido el sábado por la noche activó los contactos entre todos. Coincidieron que en los grandes centros urbanos es imposible de controlar esa movida.
Cerca de los mandatarios explicaron que la medida los tomó por sorpresa. Que Alberto en la reunión del viernes había deslizado el tema pero que no esperaban la magnitud del anuncio. Por otro lado, el DNU delega en las provincias la implementación de los protocolos, pero no les dio tiempo -se quejan- para estudiarlo.
En definitiva, Alberto decidió no seguir pagando el costo político de tener a la sociedad encerrada y que cada vez tiene más complicaciones para seguir cumpliendo una cuarentena tan estricta. Ahora "los malos" de la película pasan a ser los gobernadores.
Todos dicen en los comunicados que están en permanente contacto y coordinación. Pero ayer, por primera vez, se quebró la unidad monolítica que todos venían mostrando. Los 500 metros, abrieron la grieta.