Submarino ARA San Juan desaparecido
Martes 28 de Noviembre de 2017

Redoblan los esfuerzos y el minisubmarino de EE.UU. ya está en la zona

Hay 7 buques en el área donde se detectó la explosión. Suman tecnología para llega hasta 6 mil metros bajo el agua.

Con la partida del barco noruego Sophie Siem, que zarpó ayer con el minisubmarino de Estados Unidos, más la incorporación de sumergibles remotos rusos, se dio inicio a la etapa final del operativo de rescate del ARA San Juan: ahora casi toda la tecnología disponible está desplegada en la zona de búsqueda y sólo queda esperar alguna señal del buque desaparecido hace 13 días.

"Con todo este despliegue, lamentablemente, no hemos tenido todavía una detección o localización del submarino", señaló al mediodía el vocero de la Armada, Enrique Balbi. Según explicó el portavoz en rueda de prensa desde el Edificio Libertad, el Sophie Siem llegó cerca de las 14 al área donde se busca a los 44 tripulantes del ARA San Juan, con un clima favorable. Allí, donde la profundidad del mar oscila entre los 200 y los 1.000 metros, el minisubmarino estadounidense quedará disponible para operar ante un eventual episodio de rescate: puede descender hasta 600 metros y sacar de a 16 personas por vez. También lleva dos médicos, ropa seca, víveres y 44 salvavidas.

Con la incorporación del Sophie Siem, ahora son siete los buques (además de aviones argentinos, brasileños y de EE.UU) que trabajan el epicentro de la búsqueda, un área calculada en base a la última velocidad informada por el ARA San Juan el miércoles 15 a las 7.30 y a la confirmación de que tres horas después, en su ruta hacia Mar del Plata, se produjo una explosión. Las tareas de rastrillaje –"un barrido lento", en palabras de Balbi– están principalmente a cargo de la nave noruega Skandi Patagonia, que transporta un vehículo sumergible remoto de origen estadounidense que llega hasta 900 metros bajo agua, tiene una antena GPS, sonar y sensores.

La tranquilidad del puerto de Comodoro Rivadavia sólo se vio alterada por la tarde, pasadas las 16.30, con el amarre de la corbeta ARA Robinson, cuyo acceso al muelle estuvo demorado desde la mañana por el mal tiempo. El buque, de bandera argentina, cargó dos de los tres contenedores rusos que hace cuatro días llegaron a aeropuerto local a bordo del avión Antonov y pasadas las 21.30 zarpó hacia la zona de búsqueda, a donde se espera que arribe esta noche. A diferencia del domingo, cuando se vieron escenas emocionantes, esta vez no acudieron vecinos a darles ánimos a los marinos.

Entre los objetos que transporta la corbeta se incluyen víveres para asistir al resto de los barcos involucrados en la búsqueda y un robot chico operado por dos especialistas rusos. Este equipo opera a una profundidad de hasta 300 metros, tiene capacidad de inspección ocular y para tomar fotografías de alta calidad.

El resto del material ruso transportado por el Antonov se montará en el ARA Islas Malvinas, que se estima que llegue a Comodoro entre miércoles y el jueves, dependiendo de las condiciones climáticas. El Islas Malvinas se encuentra en viaje desde Ushuaia, adonde se detuvo el domingo a cargar combustible y agua proveniente de un ejercicio militar conjunto entre Argentina y Chile en la Antártida. "Este otro (sumergible ruso) tiene una capacidad de inmersión de hasta los 1.000 metros", dijo Balbi.

Se refería al Panther Plus, un teledirigido más voluminoso que puede puede descubrir, a través de cámaras blanco y negro y a color, objetos sumergidos de hasta 300 metros. El ARA San Juan mide 66.

Por otra parte, consultado sobre versiones que circulan en redes sociales, el vocero de la Armada aseguró que "ningún indicio" apunta a que "haya habido un ataque exterior al submarino", ni por parte de un sumergible de bandera extranjera ni por minas que pudieran haber quedado en el área desde la guerra de Malvinas. Reiteró, en cambio, que a bordo se registró una explosión y que el organismo con sede en Viena que la detectó informó que fue "leve comparada con una explosión nuclear".

Además, descartó que esa explosión o implosión pueda haber sido causada por armamento propio, ya que el San Juan "no tenía torpedos de combate". "Si puede, tal vez, haberse producido un incendio por arco voltaico" que haya causado una "combustión rápida" y como consecuencia una implosión en la zona de las baterías.


Fuente: Clarín

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