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CUARENTENA FOCALIZADA

¿Cómo piensa Alberto flexibilizar la cuarentena justo en el pico de contagios?

En el pico del conflicto social, por el colapso de la economía y por discusión de las excarcelaciones, el presidente Alberto Fernández se enfrenta al dilema que tendrá que resolver antes del domingo 9 de mayo: cómo será la nueva etapa de cuarentena desde el lunes 10.

Y la deberá tomar entre dos fuegos: el ministro de Salud, Ginés González García, tiene informes de los expertos que aseguran que en mayo van a aumentar los contagios por Covid 19; pero al mismo tiempo ambos presumen que es urgente flexibilizar regiones y actividades sociales y productivas.

Todas las decisiones se tomarán con la previa consulta a los infectólogos y epidemiólogos. Y según pudo saber A24.com, para cualquier flexibilización se va a tomar en cuenta la circulación comunitaria del virus en cada región, y el riesgo de cada actividad. Siempre con un ojo puesto en las estadísticas, para dar marcha atrás apenas la curva de contagios se acelere.

El Talón de Aquiles de cualquier apertura es el transporte público que requiere cada una de las actividades. “Es posible que una actividad sea poco riesgosa en sí misma, pero si para llegar al trabajo sus trabajadores tienen que usar el tren, el colectivo y el subte, puede producirse una desgracia”, dijo a A24.com un infectólogo que asesora al Gobierno.

Sin dudas, este será el debate en el Gobierno de esta semana. Una afirmación de Ginés en una entrevista con la señal A24, anteayer, pasó casi inadvertida, pero es clave. "En mayo va a haber un incremento de casos. Nunca dijimos que no iba a haber, sería una mentira haberlo dicho. Hay un lento incremento, que sigue siendo centralmente en las grandes urbes y particularmente en el AMBA", señaló. Esa es la preocupación central.

Los números a nivel nacional dan noticias alentadoras.

“En la Ciudad y en la provincia, es difícil flexibilizar actividades, pero en cambio en Santa Fe se podría ir retomando cierta normalidad”, dijo el mismo infectólogo consultado por A24.com. A última hora del lunes se conoció que esa provincia flexibilizará sus actividades excepto en su capital y en Rosario.

Mientras decide, el Presidente quiere dejar atrás el debate por las excarcelaciones. Tomó distancia de las prisiones domiciliarias de homicidas, violadores y femicidas, con sus declaraciones, las de Santiago Cafiero y Marcela Losardo. Después apeló a dos fotos para recuperar terreno político y prestigio social.

Por un lado, difundió al jefe del Gabinete, Santiago Cafiero, al frente de una reunión del gabinete económico en la que resolvieron:

Alberto quiere fortalecer políticamente a Cafiero en medio de tantos ataques del kircherismo puro. Quedó en el centro de la escena por echar a Vanoli de la Anses y ahora lo empoderó para hablar durante el fin de semana con los medios.

Alberto está buscando –y necesita urgente- un vocero político. Advirtió que no puede ser él mismo su vocero en todas las buenas y las malas noticias. Porque el costo político lo termina pagando el propio Presidente en caso de las “malas”. La crisis de las excarcelaciones golpeó de lleno en su figura.

El ascenso de Cafiero buscó equilibrar el inocultable avance del kirchnerismo puro y de La Cámpora en las principales “cajas” del Estado:

Algo raro pasó dentro de La Cámpora. El candidato natural para suceder a Vanoli era su segundo Santiago Fraschina, más cercano a Larroque. Pero Maximo y Cristina prefirieron a Raverta y compensaron a Larroque con el ministerio de Desarrollo bonaerense. Unas semanas antes, Larroque había querido suceder a Daniel Arroyo en Desarrollo Social cuando se abatía la crisis de los sobreprecios. Le dieron un caramelo a “El Cuervo”, pero no el manejo completo de la Anses.

La segunda foto que necesitaba Alberto para salir de la crisis política de las excarcelaciones a presos peligrosos fue con los empresarios. Recibió ayer a las principales cámaras del país para que respalden la negociación de la deuda que Martín Guzmán lleva adelante con los acreedores privados.

Mientras tanto, el Presidente medita la flexibilización de la cuarentena el 10 de mayo, que será más para las provincias que para la Ciudad de Buenos Aires y la provincia, los dos focos infecciosos que preocupan. "Es cierto que uno no puede pensar que va a vivir en una sociedad en cuarentena permanente", dijo Ginés González García el fin de semana. “Debemos empezar a tener actividades sociales y productivas”, agregó. Pero como telón de fondo sabe que habrá más contagios.

¿Cómo compatibilizar todo? ¿Cómo será la flexibilización? El infectólogo Eduardo Lopez, del Hospital de Niños, le envió al Ministerio de Salud un paper de cómo hacer operativas las Pymes con resguardos sanitarios y en cuarentena. Sabe que CABA y conurbano son los focos a cuidar. Pero señala que en muchas provincias ya se puede hacer segmentación geográfica, social y productiva. Abrir zonas y actividades. Puso el ejemplo de Santa Fe y de Jujuy. Y de muchos municipios de la provincia de Buenos Aires que abrirán caminatas para adultos y niños.

Pedro Cahn, de la Fundación Huesped, señala que seguramente va a abrir algunas actividades, pero que no compliquen la situación. “Los comercios no habría problemas, pero el Talon de Aquiles es el transporte publico que se usa para llegar. Hay que buscar formas alternativas como bicicleta, caminatas o automóvil, relajar el estacionamiento en la Ciudad, ahora no usar el transporte público”, les dijo a los funcionarios.

El especialista Omar Sued señala que “la discusión se tiene que dar en el contexto de los datos epidemiológicos, como lo hizo Alemania y otros países, estableciendo criterios muy claros a la hora de decidir, para no confundir a la comunidad y no correr riesgos”. Pero será difícil la reapertura justo cuando en los dos principales distritos la curva de contagios viene creciendo. Otra vez, se enfrentan la economía contra la salud. Y la última palabra la tendrá Fernández.