País
Martes 17 de Octubre de 2017

Máxima viajó junto al rey y sus hijas para ver las ballenas en Puerto Madryn

La familia real llegó de incógnito al país para vacacionar en los Esteros del Iberá y Chubut. La elección de los destinos apuntó a mostrarles una parte del patrimonio natural argentino.

A poco más de dos meses de la muerte de su padre, Jorge Zorreguieta, la reina Máxima de Holanda decidió emprender un nuevo viaje a la Argentina, esta vez en plan exclusivamente de vacaciones. Junto al rey Guillermo Alejandro y sus hijas, la reina eligió venir a disfrutar de los múltiples paisajes que ofrece su país de origen: el fin de semana estuvieron en los Esteros del Iberá, en Corrientes, y hoy llegaron a Puerto Madryn en un vuelo privado para ver las ballenas, en el mejor punto de avistaje del mundo.

Los reyes de los Países Bajos aprovecharon una brecha de una semana exactamente en su agenda de compromisos oficiales para hacer esta escapada de incógnito: el viernes fueron los anfitriones de un almuerzo en el Palacio de Noordeinde, en la ciudad de La Haya, para 27 jóvenes que se destacaron en distintos ámbitos -arte, periodismo y medios, entretenimiento deporte-, y el próximo lunes deberán estar de regreso en Holanda ya que el martes deben realizar una visita regional por la provincia de Utretch.

En el medio, el plan resulta una escapada perfecta para la reina de Holanda, que intenta inculcar en sus tres hijas, Catharina-Amalia, Alexia y Ariane, el amor por su tierra. Por eso, la elección de los destinos apuntó a mostrarles a sus niñas y a su marido una parte del patrimonio natural argentino.

Durante su estancia en Corrientes, la familia real viajó directo al corazón de los Esteros del Iberá y se hospedó en la lujosa estancia Rincón del Socorro, propiedad de una amiga de Máxima, Kristine McDivitt Tompkins, viuda del empresario y filántropo Douglas Tompkins, famosa por su trabajo por la conservación de las especies tanto en la Argentina como en Chile. Camuflados con sombreros y anteojos oscuros, los reyes pasearon en lancha por el río, disfrutaron del sol del fin de semana y de las instalaciones de la estancia de Tompkins, construida a partir de un casco de estancia restaurado y ampliado por el propio Douglas. El lugar cuenta con solo nueve habitaciones que conservan el estilo clásico español, grandes galerías y hogar a leña para los días fríos, además de pileta de natación y un restaurante abierto todo el día que ofrece recetas típicas correntinas cocinadas con verduras orgánicas de la huerta y, por supuesto, asado.

Los reyes de Holanda llegaron en un jet privado argentina (2).jpg

Tras pasar el fin de semana -largo, para los argentinos- completo allí, se embarcaron en un vuelo al aeropuerto El Tehuelche, de Puerto Madryn. Según contaron testigos a la radio LU17 de esa ciudad, la comitiva se moviliza en esa ciudad en tres camionetas, una de ellas conducida por el mismísimo rey. Tal como pudimos saber, pasarán unos días en Península Valdés disfrutando de la naturaleza y de uno de los mejores lugares del mundo para avistar ballenas.

Fuente: La Nación

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