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APERTURA DE SESIONES

La lucha contra la inflación y reclamo a empresarios que remarcan precios: algunos puntos del rumbo económico

El presidente Alberto Fernández trazó en su primer discurso ante la Asamblea Legislativa los principales trazos de la política económica en marcha, entre los que destacó las medidas de emergencia para controlar la inflación, aumentar los ingresos de los sectores de más bajos recursos para reactivar el mercado interno, elogió las negociaciones paritarias, aunque reclamó mayor esfuerzo al Campo y criticó a los empresarios que remarcan los precios.

"Que los precios dejen de crecer en Argentina es una responsabilidad de todos. El Estado, este Gobierno Nacional, se va a poner al frente de la batalla contra la inflación usando todas las herramientas legales con las que cuenta. No es posible que con la moneda estabilizada y las tarifas congeladas al igual que los combustibles, el precio de los alimentos siga creciendo", advirtió Alberto Fernández al inicio de su discurso al inaugurar el 138° período de sesiones ordinarias del Congreso.

Agregó que desde el Gobierno van a exigirles "total responsabilidad a los formadores de precios". Y añadió: Argentina no resiste más el abuso de quienes “preservan” su rentabilidad a costa de consumidores condenados a pagar sus “excesos preventivos”.

"Debemos terminar con la Argentina de los “vivos” que se enriquecen a costa de los pobres “bobos” que estamos condenados a pagar lo que consumimos", dijo.

Remarcó que "el punto final al abuso, no solo es un imperativo económico sino también es un imperativo moral. Los pícaros que especulan subiendo los precios no tiene cabida en esta Argentina", en referencia a las distintas políticas que impulsará desde el Ejecutivo, entre ellas una nueva ley de defensa del consumidor y la ley de góndolas aprobada esta semana en el Parlamento.

Fernández dijo que "este es el rumbo que hemos emprendido desde el 10 de diciembre" y en una velada crítica a su antecesor, Mauricio Macri, remarcó:

"Todo esto lo estamos haciendo en un contexto económico particularmente complejo sujeto a todas las condicionalidades externas que hemos recibido", señaló.

"En este proceso de desarrollo económico federal y en un marco de crisis fiscal como el que vivimos, el campo debe ser un protagonista importante. Los hemos convocado para que con su esfuerzo colaboren en la lucha contra el hambre. Los horticultores, los productores de fruta, de cereales, de carne o de leche tienen mucho que dar a los que necesitan. Pero también deben hacer el esfuerzo aquellos que producen y exportan porque tienen mejores condiciones en la Argentina de hoy", dijo el Presidente.

Fernández aclaró que "que el campo crezca es uno de nuestros objetivos" y defendió la política de retenciones diferenciada por sectores de producción al señalar que "nos hemos ocupado de mejorar las condiciones para que los productores del campo tengan un más fácil acceso al crédito".

"Hemos cuidado que el precio de los combustibles no los afecte tampoco. Una divisa estabilizada ayuda mucho a la hora de comprar insumos.", agregó.

Sostuvo que "partiendo de allí, y queriendo preservar el mejor desarrollo del campo, hemos hecho una propuesta generosa en materia de derechos a las exportaciones en la que solo se incrementa uno de un total de venticinco cultivos que hoy estan afectados por esos derechos".

Y agregó: "Yo aspiro a que esta vez, a través del diálogo, encontremos el camino que nos conduzca a sostener el desarrollo y a preservar las cuentas públicas".

Finalmente, señaló que el plan es "alinear los factores productivos para la creación genuina de trabajo, el incremento de la productividad y la inserción internacional. Queremos fomentar la generación de cadenas productivas globales que mejoren nuestros procesos tecnológicos e impulsen el entramado de Pymes. Queremos marcos tarifarios que permitan la inversión y la competitividad de nuestra economía. Queremos reglas claras de inversión que estén alejadas de abusos monopólicos y posiciones dominantes de mercado. Queremos un sistema financiero que ofrezca créditos accesibles para la producción y no fomente la especulción financiera".

Fernández dijo que su "plan económico ha dado sus primeros pasos positivos. Mejoramos la situación fiscal, dimos pasos consistentes para bajar la inflación reduciendo también las tasas de interés financiero".

Agregó que "estamos generando condiciones macroeconómicas sostenibles y acompañamos a los productores en sus proyectos y esfuerzos. Las mesas de acuerdo entre trabajadores y empresarios son positivas, los sectores que participan son comprensivos del momento que atraviesa el país. Hay sectores que empiezan a reactivarse poco a poco".

Dijo que "el Plan Argentina contra el Hambre es también una herramienta para motorizar la economía de abajo hacia arriba" y que el primer objetivo es "generar una cadena virtuosa, que acerque a productores y consumidores en comercios de proximidad, para que la inyección de más de 70 mil millones de pesos anuales (más de 1.000 millones de dólares) que representa la tarjeta AlimentAR quede en los pueblos" del interior.

"Lo potenciaremos de modo complementario con el Programa “Pro Huerta”, que permitirá el establecimiento de más de 200.000 huertas familiares en todo el país", señaló.

En paralelo, explicó que "este esfuerzo sería incompleto si no desarrolláramos herramientas más eficaces para hacer un seguimiento estricto de la evolución de los precios" y afirmó que en ese marco desde la Casa Rosada "se trabaja para disminuir las causas macroeconómicas de la inflación –un trabajo que ya ha comenzado a dar incipientes resultados-, y también trabajamos para crear una política de defensa del consumidor que evite los abusos".

Fernández señaló que se están "analizando las estructuras de costos de los eslabones de la producción, para trabajar en las diferentes relaciones entre intermediarios, logística, canales de comercialización y evitar los abusos de posición dominante" y prometió "fortalecer también los mecanismos de defensa del consumidor y lealtad comercial".