País
Miércoles 19 de Septiembre de 2018

Los inversores se muestran obsesivos con el Presupuesto 2019 y con la ayuda del FMI

Mientras aún se analiza el devenir de la crisis turca, el foco de atención de los fondos de inversión que apuestan a los mercados emergentes se ha posado sobre la región latinoamericana. En particular en Argentina, Brasil y México.

A los fondos de inversión con foco en los mercados emergentes lo único que les interesa respecto del caso argentino es la resolución del Presupuesto 2019 y el monto final del programa que se acuerde con el Fondo. Esta fue la principal conclusión recogida durante una megacumbre de inversores, analistas y funcionarios sobre los mercados emergentes que tuvo lugar en la Ciudad de México, organizada por el influyente Institute of International Finance (IIF) y el Grupo Financiero Banorte. Allí se dieron cita los principales hacedores de política locales, administradores de fondos y economistas jefes que siguen la región. El artífice del evento fue el argentino Martín Castellano, economista jefe para Latam del IIF, quien con buen timing contó con el cierre de las negociaciones por el NAFTA y el cambio de gobierno en México. Esta fue, quizás, la principal zanahoria que atrajo a casi todos los fondos basados en EE.UU. con inversiones en la región. El escenario elegido, el Hotel St. Regis de Reforma, uno de los más imponentes y modernos del DF, acompañó el tenor del encuentro del que se recogieron interesantes conclusiones y visiones sobre la actualidad de la región.




Si bien México, Brasil y Argentina ocuparon la mayor parte del tiempo de los debates, la cumbre también analizó el futuro del NAFTA y de la economía de EE.UU. y el accionar de la Fed. Según lo recogido entre los inversores realmente impresionó positivamente el acuerdo comercial que pudo alcanzar México en un momento donde la incertidumbre vinculada a la política comercial de EE.UU. sigue siendo muy alta. Aunque, de todos modos, los tiempos para la aprobación del tratado parecen demasiado estrechos. Al respecto, participaron del evento toda la plana mayor del equipo de Lopez Obrador procurando despejar las dudas de los inversores. Se apreció la franqueza pero aún no quedó muy claro cómo van a financiar algunas de sus propuestas económicas.



Con respecto a Brasil, el consenso preexistente era que el nuevo Gobierno va a tener poco margen para modificar la dirección de la política económica. Los resultados de las encuestas muestran que el riesgo de un cambio de rumbo está en alza. Pero el panorama continúa muy abierto. Haddad, el alfil de Lula, ahora con chances crecientes de entrar a la segunda vuelta, sigue siendo la gran incógnita.




Con relación a la Argentina, todos están haciendo los números, tratando de estimar el tamaño del próximo acuerdo con el Fondo necesario para dejar tranquilo al mercado. Más allá de los recursos que lleguen, la percepción es que no hay sustituto para el cumplimiento de las metas fiscales, por eso todos los ojos están puestos en la discusión del Presupuesto. Con respecto a la balanza de pagos, las dudas se centran en qué tan rápido y profundo va a ser el ajuste de la cuenta corriente, la cuenta financiera, cuánto hay que pagar por amortizaciones del sector público y privado, los vencimientos de deuda de corto y las potenciales emisiones que puedan colocarse afuera. Claro que todos también se hacen supuestos de "roll over" y salidas de residentes.



Hubo mucho debate sobre hasta dónde subirá la inflación en EE.UU., a cuánto sube la tasa de interés la Fed y hasta dónde llegará el ciclo alcista de la economía. De inflación se habla de más del 2%. Hasta 2,3% sería soportable y 2,5% ya peligroso. En este contexto, la Fed tendría que subir la tasa hasta el nivel neutral. Según la Fed (disertó Nathan Sheets) la subiría como mínimo hasta 2,5%, como máximo a 3% y allí pararía para ver qué sucede con la economía. Con relación al nivel de actividad se estima que aún habrá entre 12 a 18 meses más de crecimiento y luego habría una alta probabilidad de recesión. Sobre el tema comercial con China por ahora no le ven solución. Al respecto, sobre el NAFTA, se habló también de que en pocas semanas se espera la firma con Canadá y una de las ideas es que EE.UU. compre de países cuya propensión a comprar bienes y servicios americanos sea mayor a la de los chinos.



Desde el punto de vista de los portfolio managers el panorama emergente viene complicado. Todos están muy cautos. Ponen a Turquía y Argentina como claros ejemplos de fracasos de políticas macroeconómicas y con baja calidad de sus bancos centrales.



En cuanto a la región, según FMI, hay países que están bien como México, Colombia, Perú y Chile y otros más complicados como Brasil y Argentina. En general, se percibe mucha preocupación con Brasil y se espera una nueva crisis sobre Argentina generada precisamente por su principal socio comercial. Fuente: Ámbito Financiero.


Comentarios