País
Domingo 24 de Noviembre de 2019

El "teléfono narco" que generó temblor entre políticos santafesinos por drogas

La investigación sobre Esteban Alvarado expuso presuntas relaciones entre traficantes, policías y funcionarios en esa provincia.

En una audiencia judicial contra el narco Esteban Alvarado -acusado de asociación ilícita y lavado de activos- y contra tres jefes policiales que presuntamente trabajaban para él, los fiscales revelaron dos escuchas telefónicas, en las que el acusado le ordena a su abogado Claudio Tavella, también imputado, que "me de una mano (Alejandra) Rodenas", la exjueza y actual vicegobernadora electa por el peronismo. El suyo no fue el único nombre vinculado con los máximos niveles políticos que apareció en esta causa.





En otra intervención telefónica, que proviene de una causa contra Alvarado que investigó el fiscal de San Isidro Patricio Ferrari en 2012, el narco habla con el policía Cristian Di Franco, quien fue detenido el jueves pasado, el 9 de julio de 2012, y le dice que le pase el mensaje de que "queda (Cristian) Sola de uno" de la Policía de Santa Fe. El 19 de octubre de ese año, Sola, quien era el segundo de Hugo Tognoli, en ese momento detenido, acusado de tener vínculos con el narcotráfico -absuelto de esa causa en junio de 2018- juró como jefe de la Policía de Santa Fe, en momentos en que Raúl Lamberto era el ministro de Seguridad y Antonio Bonfatti el gobernador. "Decile que me llamó el Tordo y que habló con el tío, el pariente de Lamberto, queda Sola de uno", señaló la transcripción de la escucha que fue revelada en la mañana de ayer en la audiencia que encabezaron los fiscales Luis Schiappa Pietra y Matías Edery.




Lamberto rechazó que Alvarado hubiese influido en la designación del jefe de la Policía. En ese momento el imputado estaba preso en la Unidad Penitencia N° 17 de Urdampilleta, provincia de Buenos Aires, tras ser condenado por el robo de autos de alta gama en la zona norte de Buenos Aires. "Sola ocupó el lugar de Tognoli, después de que este fuera detenido, porque era el subjefe de la Policía. Y duró unos meses en el cargo", aseguró el exministro de Seguridad. Sola fue reemplazado el 4 de febrero de 2013 por Omar Odriozola.



La difusión pública en la audiencia de las transcripciones de las escuchas y audios provocaron malestar en un sector del peronismo y en el socialismo. No implican ningún delito porque ni siquiera hay certezas de que Alvarado se hubiera contactado a través de otras personas con los aludidos en las escuchas. Los fiscales Edery y Schiappa Pietra las dieron a conocer como parte de la prueba para ampliar la acusación contra Alvarado.


Un celular arrojado al lago
En la extensa audiencia se revelaron los vínculos que los jefes policiales Luis Quevertoque, Cristian Di Franco y Javier Makhat mantenían con Alvarado. En una de las escuchas telefónica, Alvarado le pide a Tavella que "me de una mano Rodenas". No hay una escucha entre la exmagistrada y el imputado, sino una alusión que hace a su abogado. Ese audio de la red de mensajería Telegram estaba en el iPhone 8 que Alvarado arrojó al lago de Embalse Río Tercero, cuando se vio cercado por efectivos de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) en febrero pasado. Un oficial de la TOE viajó a Nueva York con ese celular, tras ser autorizado por la justicia. En la empresa Celibrity lograron desbloquear y recuperar los mensajes y audios que estaban encriptados.




Rodenas renunció a su cargo de jueza en junio de 2017 para ser precandidata a diputada nacional en la interna que perdió frente a Agustín Rossi, aunque fue electa legisladora nacional al integrar la lista del peronismo. El próximo 11 de diciembre asumirá como vicegobernadora electa tras integrar la fórmula con Omar Perotti que ganó las últimas elecciones. Un medio nacional se comunicó con la vicegobernadora electa, que no quiso hacer declaraciones públicas sobre el tema. Fuentes cercanas a la legisladora recordaron que cuando Rodenas era jueza fue la que facilitó que Alvarado fuera detenido al dar curso al exhorto enviado desde San Isidro para realizar dos allanamientos en desarmaderos manejados por el entonces buscado jefe narco. (Fuente: La Nación).

Las fuentes también advirtieron que la entonces jueza de Instrucción se negó a archivar la causa sobre el asesinato de Luis Medina y su novia Justina Pérez Castelli, quienes fueron acribillados a fines de 2013. Alvarado era socio de Luis Medina, un empresario al que la municipalidad de Rosario autorizó a instalar, a través de un testaferro, el boliche Esperanto en el centro de Rosario, una operación que escondía la posibilidad de blanquear dinero del narcotráfico. Los fiscales que ahora investigan a Alvarado decidieron reabrir la causa de ese doble homicidio tramitado por Rodenas. Se sospecha que el imputado podría haber planeado el asesinato para quedarse con una mayor parte del territorio para la venta de drogas.

Otra causa en la que Edery y Schiappa Pietra pidieron la reapertura es la que tiene a Gustavo Spoletti como protagonista por supuesto enriquecimiento ilícito. El exjefe de Drogas Peligrosas de Rosario fue detenido el jueves, pero anteayer se resolvió su excarcelación tras el pago de una fianza de $3.000.000. Se lo acusa de montar una falsa operación de la venta de una casa que fue sobrevaluada para justificar su patrimonio. El comprador fue Jorge Banegas, mano derecha de Alvarado. La maniobra fue para justificar la construcción de otra vivienda mucho más lujosa, que no se ajustaba a sus ingresos. Rodenas fue la que decidió el archivo de la causa por enriquecimiento ilícito contra Spoletti, con el aval de la fiscal de primera instancia Verónica Ballari. Fuentes cercanas a la vicegobernadora electa señalaron que el caso se cerró luego de que las pericias contables que se ordenaron dieran como resultado que no había elementos para presumir un delito.

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