País
Domingo 07 de Julio de 2019

El Gobierno nacional quiere que los votantes asistan a las PASO y eviten el efecto apatía

Lo que se teme es que la ausencia de internas desaliente el voto; en 2015 la mayoría de los se sumaron en las generales apoyó a Macri.

Cuando, días atrás, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, pidió suspender las PASO, en el comando de campaña de Mauricio Macri se agarraron fuerte la cabeza. Es que el Gobierno necesita instalar que las primarias del 11 de agosto no serán un simple "amistoso", sino el punto de inflexión que definirá el futuro del país. El oficialismo buscará transmitir que la primera cita nacional con las urnas es una instancia crucial, con impacto directo en la elección definitiva para presidente.



El clamor oficialista por la participación en las primarias nace de las encuestas y de los análisis del "laboratorio electoral" de Pro. El oficialismo observa que la menor concurrencia en las PASO afecta directamente al caudal electoral de Juntos por el Cambio. Es una de las mayores preocupaciones del asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba.



Cerca del Presidente detectaron que existe una masa de votantes desencantados de la política y desgastados por no poder incidir en la oferta de candidatos, el sentido último que tienen las PASO. Según entienden en el macrismo, la ausencia de esos electores apáticos complica más a Mauricio Macri que a la fórmula de los Fernández.




Lo mismo ocurre con los adultos mayores, que no están obligados a votar y que constituyen el segmento en el que el Presidente cosecha su mejor imagen.




El análisis se condice con las experiencias de las últimas elecciones. En 2015, Cambiemos sacó 30,07% en las PASO y en las generales Macri ascendió a 34,33%, en detrimento de partidos más chicos y, sobre todo, del voto en blanco y de los ausentes, más nutridos en las primarias que en la primera vuelta. En las legislativas de 2017, a nivel nacional, Cambiemos obtuvo 35,9% en las PASO y 40,59% en las generales. Otra vez, unos 4 puntos de diferencia entre una instancia y la otra. Un porcentaje que en un escenario polarizado vale oro.




"Necesitamos que la gente entienda que las PASO son como una final y que hay que participar", ilustró con una metáfora futbolística un estrecho colaborador de Mauricio Macri. El jefe de Gabinete, Marcos Peña, hizo un llamamiento explícito el pasado jueves en el Centro Cultural Kirchner cuando dijo: "Sabemos que hay enojo, resentimiento, y lo que han sufrido muchos argentinos [...] pero nuestra apelación es aprovechar las PASO para dejar un mensaje: que la Argentina no vuelve para atrás".




Estrategias

En Balcarce 412, el comando de Pro, los expertos en campaña trabajan estrategias para fomentar la participación en las urnas del 11 de agosto. Enviarán "microdiscursos" direccionados por segmentos para hacer un llamamiento a las urnas. La convocatoria tendrá un mensaje llano y con épica. "Hay que llamar a participar diciendo que si no pueden volver", dijo, en alusión al kirchnerismo, un colaborador que conoce de cerca la estrategia oficialista.




En la ciudad, en tanto, la táctica será teledirigida. El equipo de campaña viene cruzando los datos de los comicios de 2017 con los DNI del padrón, para detectar cuáles son los adultos mayores de 70 años que no votaron en el último turno electoral y salir a buscarlos.





El Gobierno reconoce que corrió desde atrás en las encuestas del primer semestre del año, aunque asegura que en los últimos días Macri acortó la diferencia. "Si en las PASO quedamos a 3 o 4 puntos, queda claro que vamos a ganar la elección. Con una diferencia de más de 8 puntos, estaremos complicados", se animó a evaluar un colaborador del Presidente.




En la provincia ven un escenario similar, con el agregado de que los candidatos a gobernador no tendrán el repechaje del ballottage. "Para nosotros las PASO tienen la carga simbólica de una elección general", señalan cerca de María Eugenia Vidal. "Necesitamos la mayor cantidad de afluencia posible a las PASO porque los que se quedan son los desinteresados o los adultos mayores, más proclives a votarnos a nosotros. Tenemos que convocar a la mayor cantidad de gente que se pueda", admiten en La Plata.




En 2015 hubo 1.215.075 bonaerenses que no habían optado por Vidal en las PASO que la eligieron en las generales. En aquella elección se dio un fenómeno atípico, porque al menos 770.000 personas (un 6,5% de los votantes del distrito) cortaron boleta en la provincia a pesar del tedio que significaba con una papeleta de 84 centímetros. Del otro lado de Vidal estaba Aníbal Fernández.




A la preocupación por el clima electoral que van a instalar las PASO, se suma el factor financiero. Aunque ya les hablaron a los inversores para evitar sobresaltos, en Balcarce 50 saben que en agosto los agentes de la City estarán monitoreando la diferencia entre Juntos por el Cambio y el Frente de Todos. (Fuente: La Nación).




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