País
Domingo 12 de Mayo de 2019

El Gobierno Nacional busca que las paritarias igualen a la inflación

Intenta fomentar el consumo en los meses electorales; promueve un modelo que contenga una cláusula de revisión automática; el esquema cuenta con el aval de Sica y Dujovne, y es negociado con los gremios.

La decisión está tomada: la inflación, cualquiera que sea el número que arroje a fin de año, no debería quitarles poder adquisitivo a los trabajadores. Dispuesto a inyectar dinero en el alicaído sistema de consumo interno, el Gobierno aceptó que las paritarias estén, como mínimo, en paridad con el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Las negociaciones sectoriales, según intenta establecer el oficialismo, tendrán una cláusula de revisión, pero no será gatillo. La idea que gana terreno en el Gobierno es renegociar la paritaria si el porcentaje que se cerró llegase a la línea de la inflación. En casi todos los casos, sería antes de un eventual ballottage, previsto para el 24 de noviembre. Esta opción tiene el visto bueno de los dos principales ministros involucrados, Dante Sica (Producción y Trabajo) y Nicolás Dujovne (Hacienda).


El esquema es impulsado a cambio de la propuesta que acercaron algunos gremios, entre los que están UPCN (estatales), que lidera Andrés Rodríguez, y el gremio de la alimentación, que pretenden negociar en períodos más cortos, iniciativa que es rechazada por el Gobierno. Son varios los sindicatos que promueven una negociación mensual o trimestral, pero en la Casa Rosada prefieren que esa conversación ocurra cada cinco o seis meses. Sin embargo, la Uocra (construcción), de buen diálogo con el oficialismo, acordó la semana pasada una paritaria trimestral con ajustes por inflación. La CGT, en cambio, sugiere "paritarias permanentes".


"Nos interesa que el trabajador no pierda y que haya más plata en la calle para alentar el consumo", explicó uno de los principales asesores del Presidente.


Uno de los principales problemas que tiene que administrar el Gobierno lo generó la negociación que la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, cerró con los docentes en su distrito con un 15,6% de resarcimiento por 2018 y para 2019 un incremento en línea con la inflación.

"Indexó la paritaria a la inflación. Eso metió ruido... Ahora todos quieren algo parecido", se lamentaron cerca de Macri.


Algo similar consiguió la Unión Obrera de la Construcción (Uocra), que firmó con la Cámara Argentina de la Construcción 10% de aumento para compensar lo que perdieron el último año y desde este mes hasta abril de 2020 los sueldos tendrán aumentos trimestrales acompañando los índices de inflación.


Se trata del primer acuerdo trimestral que homologará Sica, aunque su objetivo es evitar que ese ejemplo se propague.


El contrapeso será la paritaria con los estatales, que rondaría en un 30% de aumento más la cláusula de revisión antes de la segunda vuelta.


La persistente suba del dólar, hasta el momento sin solución, tiene un efecto automático sobre la inflación.


Sobre eso trabaja el equipo económico del Gobierno para evitar que se dispare. Marzo, según fuentes oficiales, fue el pico con 4,7% -acumula un 11,8% en el primer trimestre- con un sostenido incremento en el precio de los alimentos, y como consecuencia del impacto de los aumentos de las tarifas y los bruscos movimientos del dólar durante ese mes.


Según la estimación del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), encuesta que mes a mes realiza el Banco Central (BCRA) entre analistas, en diciembre la inflación llegará al 40%. De confirmarse esta tendencia, el año cerrará apenas debajo de lo que fue el 47,5% de 2018.


"Hoy todavía estamos con salarios viejos. A partir de las próximas semanas esa percepción cambiará. Queremos que este año los trabajadores mantengan el poder real de compra", aseguraron fuentes oficiales.


Pero en esa construcción la principal apuesta del Gobierno es que, en los sectores más comprometidos, como por ejemplo textiles, no haya pérdida de empleo. Esa es la principal preocupación, que también comparten los gremios.


Los sindicalistas insisten en que la crisis económica sigue expulsando a los trabajadores del sistema y que el decreto presidencial que obliga a las empresas a informar las cesantías en el Ministerio de Producción y Trabajo con 10 días hábiles de anticipación no tuvo ningún efecto disuasivo. La CGT podría definir el martes próximo la fecha de un nuevo paro general.


El Gobierno, mientras tanto, cerró la segunda semana consecutiva de tranquilidad, algo que no lograba desde hace tiempo.


Con el "plan calma" ya lanzado, que incluyó patear para más adelante los aumentos de transporte y tarifas de servicios públicos, congelar precios de bienes de primera necesidad y el lanzamiento de créditos con tasa subsidiada, ahora trabaja principalmente en estabilizar al dólar, variable que puede complicar todo.

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