País
Domingo 02 de Septiembre de 2018

El FMI exige que no se sigan usando reservas para frenar al dólar

Luis Caputo y Gustavo Cañonero, las máximas autoridades del Central, irán a Washington a negociar mayor capacidad para intervenir. Pero los técnicos ahora se pusieron inflexibles

Incapaz de desactivar la bomba que dejó el kirchnerismo, el Gobierno se enfrenta ahora a la obligación de hacer el ajuste por las malas, como tantas otras veces ha sucedido en la Argentina. Todo lo que se quiso evitar con el gradualismo llegó por las impiadosas exigencias del mercado: megadevaluación, alta inflación y fuerte pérdida de poder adqusitivo. El resultado también es conocido: caída de la actividad y aumento de la pobreza.


El ajuste que se está encarando también es de manual, mezcla de recetas del 2002 para salir de la crisis y el Plan "C" que hace apenas diez días ya sugería el economista Carlos Melconian y que rápidamente llegó a oídos de Mauricio Macri: generalizar las retenciones a las exportaciones para recaudar más y aprovechar los efectos del fuerte aumento del tipo de cambio real.


A contramano de todo lo que había planificado el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, la baja de impuestos que promovía a partir de 2019 la reforma tributaria seguramente quedará en la nada. Incluso la posibilidad de suspender transitoriamente esa reducción de alícuotas figura en el acuerdo con el FMI acordado en julio.



Eso sí, el inmenso daño provocado por la aplicación del nuevo impuesto a la renta financiera ya está hecho. Su aplicación hasta para los extranjeros que poseían Lebac fue la primera piedra, la que empezó con la bola de nieve que provocó un salto del 100% en el precio del dólar y que dejó a la Argentina en una situación de absoluta fragilidad. El resultado de esa reforma tributaria es desastroso: el año que viene volverá a aumentar la presión impositiva, en vez de bajar, y fue principal responsable de la corrida cambiaria que en menos de tres meses dejó al país en medio de una profunda recesión.


El deterioro es tan grande que sólo queda evitar el golpe de knock out. Ahora todas la energía está puesta en zafar de un nuevo default, que no sólo tendría consecuencias tremendas para una economía ya debilitada, sino que además arrojaría un gran interrogante sobre cómo llega Mauricio Macri al final de su mandato.

Infobae

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