Esta tendencia reflejó un cambio en los hábitos de viaje, con una mayor presencia de escapadas breves y decisiones orientadas a aprovechar los días de descanso sin extender demasiado la permanencia. La menor cantidad de noches de alojamiento y la duración más corta de los viajes condicionaron el impacto económico general.
En cuanto al consumo, el gasto promedio diario por turista alcanzó los $116.900, con un incremento real del 5% respecto de 2025, una vez descontada la inflación interanual del 22,1%. Sin embargo, el gasto total registró una caída real del 2,2%, pese a que viajaron más personas y el desembolso diario individual fue mayor en términos reales.
El transporte aéreo también mostró un movimiento importante durante el feriado. Aerolíneas Argentinas registró 160.532 reservas para viajar entre el 9 y el 12 de octubre, con un crecimiento interanual del 16% en los vuelos de cabotaje y una ocupación del 88% en esas rutas.
Entre los destinos más elegidos por quienes viajaron en avión se encontraron Bariloche, Córdoba, Mendoza, Puerto Iguazú y Ushuaia.
El relevamiento también volvió a mostrar una fuerte presencia de viajes de cercanía, reservas de último momento y decisiones de consumo más selectivas. En este escenario, el turismo mantuvo su capacidad de movilizar viajeros durante los fines de semana largos, aunque con permanencias más cortas y un impacto económico que no logró superar al del año anterior en términos reales.