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Sábado 08 de Diciembre de 2018

El boom de los plazos fijos: crecieron un 21% en el último bimestre

La política de la autoridad monetaria intenta no generar saltos abruptos en el precio del dólar. La tasa de interés seguirá como ancla.

El BCRA no se va a comer el amague: la baja de la tasa de interés será muy lenta y controlando la dinámica de la base monetaria para no arriesgar un salto cambiario que desacople las expectativas de inflación/devaluación.

La salida de la crisis del Tequila en México nos enseña que acelerar la baja de tasa luego de una crisis de balance de pagos puede activar una toma de ganancia con riesgo de desacoplar las expectativas. El BCRA de México la bajó de 74,8% en abril de 1995 a 33,5% en septiembre de 1995, el precio del dólar subió 27% y el BCRA tuvo que subir la tasa a 53%.

Si bien el BCRA eliminó el piso de tasa Leliq de 60% TNA (rezago del régimen monetario anterior) tras la baja en las expectativas de inflación, el BCRA reforzó la prudencia en dos aspectos claves:

1) Anunció que nuevamente va a sobre cumplir la meta de base monetaria de diciembre (ampliada en 6,3%) en un mínimo de $16.000 millones. Es decir, no van a usar todo el margen de expansión monetaria que tienen en diciembre ($170.000 millones tomando el dato de base monetaria al 5 de diciembre) desde el lado del programa monetario dado el arrastre negativo que dejó noviembre y la meta ampliada de diciembre.

2) Asimetría en los márgenes de intervención cambiara que lo hace más hawkish (prudente). En diciembre, la intervención compradora en el mercado de cambios en el piso de la banda es de un máximo de US$50 millones diarios (contra un margen de intervención de US$150 millones diarios en el techo de la banda), con un tope en la emisión monetaria acumulada del mes de 2% de la meta de BM de diciembre ($27.000 millones). En este sentido, una menor intervención esperada en el piso de la banda podría aumentar las chances de que el tipo de cambio perfore la banda inferior si la demanda de pesos se fortalece.

El boom de los plazos fijos

Desde la entrada en vigencia del programa monetario el 1 de octubre, los depósitos a plazo fijo del sector privado experimentaron un boom que se tradujo en un crecimiento de 21,3% en tan sólo 2 meses, con las colocaciones mayores a $1 millón aumentando casi 28% en dicho lapso.

En términos de rendimientos, quien realizó un plazo fijo durante el período obtuvo un retorno, tomando la tasa promedio del sistema, de15% medido en dólares, con la combinación de las altas tasas en pesos y la baja nominal en el tipo de cambio desde los máximos de fines de septiembre.

¿Tienen margen para seguir creciendo?

Dado que el salto estuvo vinculado a un proceso puntual, difícilmente se repita un crecimiento real (por encima del que surge de la aplicación de la tasa de interés promedio) en los depósitos a plazo de la magnitud observada en estos últimos 2 meses.

La trayectoria en los próximos meses dependerá en gran medida de la evolución del equilibrio dólar-tasa, que va a estar muy ligado a la dinámica del riesgo país y el costo de financiamiento soberano. (Fuente: Clarín)

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