País
Lunes 26 de Marzo de 2018

¿Cristóbal López se queda sin socios en San Juan?

Las estaciones de servicio de bandera Oil evalúan dejarle de comprar. La compañía del polémico empresario no las está abasteciendo y se expone a demandas en todo el país.

Cristóbal López no sólo tiene una imponente deuda con el fisco por impuestos retenidos y no depositados a favor de la AFIP, sino que su petrolera Oil parece estar a punto de perder definitivamente las ventas que le hacía a 350 estaciones de servicios en todo el país. En San Juan son 8, desde hace semanas que no están siendo abastecidas y sus propietarios han tenido que comprarles a otras compañías para no perder clientes. Frente a ese panorama, todos analizan desprenderse del sello de Oil y cambiar de bandera. Pero la cosa podría no quedar ahí, ya que algunos estudian demandar empresario K por el aumento de costos que les implicó salir a buscar de urgencia otro proveedor.

La falta de provisión por parte de Oil es común a todas las bocas de expendio del país que vendían su combustible. El tema motivó hace dos semanas una reunión entre los dueños de las estaciones de servicio y el denominador común de la mayoría fue cambiar de bandera, es decir firmar contrato con otra petrolera que les garantice un abastecimiento continuo y atender la demanda de miles de clientes.


En San Juan, las estaciones de servicio de bandera Oli son las que están en Paula y Libertador, General Acha y Abraham Tapia, Paula y Comandante Cabot, Doctor Ortega y Lemos, Marquesado (sobre Libertador), Pocito (sobre Ruta 40), Acceso Sur y Sarassa y Concepción (al lado de la cancha de San Martín, por calle Mendoza). De acuerdo a lo que dijeron desde la Cámara de Expendedores de Combustible, a partir de la intervención no recibieron más despachos de la petrolera y para no desabastecerse, les compraron a otras compañías fuera de contrato.


Entre los sanjuaninos también predomina la idea de cambiar de bandera y cerrar acuerdo con una nueva, entre las que están YPF, Puma y Shell. Es más, hay un par de firmas locales que tienen muy avanzadas las negociaciones para dejar atrás Oil y suscribir contratos permanentes con alguna de las otras petroleras.


El problema surgió en medio del escándalo que puso a López como evasor de 8.000 millones de pesos que les retuvo a los estacioneros y nunca depositó a favor de la AFIP y luego de que se dispusiera la intervención Oil, que es de su propiedad. Desde entonces, dejó de cumplir con los términos de abastecimiento que fijan los contratos.


Los 8 puntos de venta local le compraban en conjunto a Oil un promedio de 2 millones de litros por mes, lo que da 24 millones de litros anuales. Si eso se multiplica por 7 años, ya que Oil les empezó a vender en 2011, son 168 millones de litros. Ese caudal es apenas una parte por la que López retuvo dinero que era del fisco y en lugar de transferirlo al organismo recaudador como manda la ley, según la imputación que le hace la Justicia, lo usó para montar otras de sus empresas.


La empresa de López les comunicó a sus compradoras que en estos momentos no les puede vender y que no sabe hasta cuándo se mantendrá la situación. Además, en respuesta a las cartas documentos que ha recibido de los estacioneros que exhiben el sello de la compañía a lo largo de toda la Argentina, mandó a decir que no está incumpliendo el contrato y que todo se debe al escándalo que es de público conocimiento, o sea la causa que puso a su dueño como el símbolo de la evasión y que tanto malestar social generó cuando se supo que había sido liberado tras cumplir varios meses de prisión preventiva (el fallo ahora será revisado y los jueces que lo emitieron están bajo investigación, sospechados de recibir dinero a cambio de favorecer al empresario).


Las acusaciones de incumplimiento de contrato podrían seguir en la Justicia. Los estacioneros aseguran que acordar transitoriamente con otras petroleras para suplir las faltas de Oil fue más caro y les provocó un perjuicio. Sostienen que compraron sin contrato y debieron adecuar su logística, por lo que tuvieron un costo más alto y mermaron su rentabilidad. Bajo el asesoramiento de los abogados de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA) y particulares, hablan de una lluvia de demandas y buscar un resarcimiento millonario.


De concretarse, dejaría a Oil y López en una situación casi terminal en el negocio de la comercialización de combustibles. No tendría a quién venderle, porque perdería el grueso de sus clientes y encima quedaría expuesto a tener que desembolsar sumas exorbitantes.


La situación comenzó a hacer ruido entre los empleados de las estaciones de servicio, por temor a ser suspendido por una baja en el ritmo de ventas por falta de combustible. En el gremio aseguraron que hasta ahora, los empresarios han mantenido los puestos de trabajo.

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