País
Lunes 26 de Marzo de 2018

Conocé la trastienda de la identificación de caídos en Malvinas

Una historia de reconocimiento de héroes, a contrapelo de la voluntad política que logró la tranquilidad de 88, de las 121 familias, que perdieron a sus hijos en la guerra y que no estaban identificados.

Entre las muchas deudas que dejó la guerra de Malvinas, la identificación de los caídos que quedaron sepultados en las islas es una de las más dolorosas. Sobre todo si se tiene en cuenta que pasaron 35 años para que los reconocidos como "soldado argentino, sólo conocido por Dios", tengan su nombre y apellido en las lápidas. Justamente hoy los familiares podrán llorar y rendir homenaje frente a las tumbas identificadas de sus seres queridos en el cementerio Darwin.

La fundación "No me olvides", originariamente de Mar del Plata, fue la precursora de lo que hoy conocemos como el trabajo de Cruz Roja Internacional, para la identificación de los soldados enterrados en el cementerio de Darwin.


Rosalinda Godoy, su referente en Río Gallegos, nos contó el "Lado B" de este tan altruista proyecto.


Terminada la guerra, en 1983, el gobierno inglés le comunicó al gobierno argentino que existía la posibilidad de que realizaran dicha tarea, el tema es que desde Argentina ni siquiera contestaron dicha propuesta. Pero esta desaprensión no fue sólo de aquel gobierno nacional, ya que el tiempo seguiría mostrando una dualidad de actitudes ante la gestión Malvinas.


En el 2008, la fundación "No me olvides", encaró el proyecto de identificar a los soldados sepultados en Darwin. Fue así que su presidente Julio Aro, presentó la iniciativa al gobierno de Cristina Fernández, con el mismo resultado que en 1983.


El proyecto pasó por el Ministerio del Interior, por Cancillería, por Derechos Humanos y en cada trámite, la burocracia y la falta de compromiso llevó a que nunca se lograra avanzar.


Lo curioso del caso es que hoy la identificación es una realidad y son dos ingleses los que ganaron el protagonismo de lo que hoy Argentina ostenta en la personalización de sus héroes.


El primero fue Geofry Cardozo, un capitán inglés que en el término de la guerra fue el encargado de sepultar a los soldados argentinos. Cardozo tuvo la hombría de bien de tomarse el tema con profesionalismo y sepultó a cada soldado en una tumba, con tres bolsas para cadáver (para conservar pertenencias) y en un féretro. Esta actitud, sumada a los detalles escritos que se pusieron en dichas bolsas con datos de cada cuerpo, heridas, lugar del hallazgo, etc; fueron fundamentales para identificar los restos en Darwin.


El otro inglés, fundamental en esta historia, fue el músico ex Pink Floyd, Roger Water. En el 2012, llegó a actuar a la Argentina y gracias al contacto con el músico que obtuvo fundación marplatense que peregrinaba con el proyecto, se avanzó más de lo que pudo la buena voluntad y las gestiones políticas.


Le pidieron a Water que pusiera una bandera en su recital para pedir por la identificación de héroes en Malvinas y sorprendentemente el músico se ofreció a escribir de su puño y letra una carta para la ex presidenta Cristina Fernández. En ella le expresaba tan anhelado gesto.


Fue así que se avanzó, y Cristina finalmente pidió a la ONU que intercediera para que caminara lo que hoy se materializó con la identificación de 88 héroes que quedaron en las islas. A esto se le suma el proceso y continúen los trabajos para reconocer a los que quedan.

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