País
Martes 12 de Marzo de 2019

Cadenas de electrodomésticos ponen sus esperanzas en el Electro Fest

Los stocks de productos presionan precios a la baja cuando debieran actualizarse con la nueva escalada del dólar.

Las cadenas de electrodomésticos se unen en la angustia. Con una caída en las ventas que fue de 12% en 2018 (37% en el último trimestre de ese año interanual), que arrancó negativo en enero y cuya proyección seguiría esa tendencia para al menos finales de este mes, buscan atraer a los consumidores a sus locales para despabilar las ventas.



Esto ocurre en un momento en que los precios de varias categorías aún se encuentran retrasados respecto del dólar. Pero la recesión es tan profunda que son pocos los que pueden aprovechar los beneficios de esa desactualización obligada.



La retracción de 2018 se hizo sentir, principalmente, en tecnología informática, que se redujo un 18%, seguido por pequeños electrodomésticos, cuyas ventas se contrajeron 16%, y en tercer lugar compartieron caída la telefonía y la línea blanca, con el 12%, según datos de la consultora Gfk.




Pese a esta caída la previsión de los analistas es que los precios de los distintos productos aumenten puesto que la mayoría no absorbió la fuerte devaluación que soportó el peso argentino el año pasado.



"El escenario es de mucha incertidumbre. Los precios van a seguir subiendo, todos fabrican menos, se ajustan y habrá menos mercadería en el mercado. Y esta previsión es así en tanto las cosas sigan con el dólar de enero porque si llega a saltar la situación va a ser otra", dijo, Juan Ferlaino, de Gfk. La consulta se había efectuado antes de que el dólar volviera a transitar la senda de volatilidad que inició hace unos días.



Claro que si no hay demanda resulta difícil que haya un aumento de precios, por más que haya retraso en su actualización.



Desde la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (AFARTE) pusieron el foco en las tres grandes categorías que se ensamblan en Tierra del Fuego, celulares, equipos de aire acondicionado y televisores, y reconocieron que hay un desfase en los precios de los productos que se ofrecen al público. Aunque también alertaron que no todo es lineal.



"Entre enero y diciembre la depreciación del peso fue de 102%. La inflación fue de 47,6%. Los aumentos de los celulares fueron, en este período de 44%, los de equipos de aire acondicionado de 40%, y los televisores 33%. No sólo están desfasados respecto de la tasa de depreciación sino que también están debajo de la inflación", describió Federico Hellemeyer, presidente de AFARTE.



Vistos estos números, pareciera que hubiera margen para ajustar los precios hacia arriba. Pero vistos los vinculados con el consumo, pareciera que no fuera posible hacer acercamiento alguno con ese desfasaje.



¿Es el ElectroFest, en el que están las principales cadenas de electrodomésticos del país, la excusa para alentar a comprar en este momento y, luego, comenzar a equilibrar los precios teniendo en cuenta estos números?



Desde la organización de la movida comercial se limitaron a señalar que, entre este lunes y el miércoles 13, habrían descuentos de hasta 50% en productos seleccionados tanto en tiendas físicas como en virtuales, y financiación de hasta 24 cuotas. Claro que sobre este punto habrá que prestar mucha atención al interés.



Jugar entre las distintas variables no resulta sencillo. Menos ahora que el dólar ingresó en tiempo de volatilidad, escenario que prevalecerá por varios meses hacia adelante, según la previsión de distintos economistas.

Datos y contextos

La venta de electrodomésticos se incrementó 15,3% entre 2016 y 2017, según los datos de Gfk, y cayó 12% entre ese año y 2018. En facturación, en el primer lapso señalado, la cifra se incrementó 24,8%, mientras que fue de 21% en 2018 en términos generales.



¿Es posible entonces que los precios de la electrónica de consumo y hogar sigan el comportamiento del dólar más el de la inflación retrasada y pronosticada para este año, del orden del 33%?



"Por más que haya insumos importados en la estructura de costos siempre hay flexibilidad, pero está claro que cualquier manufactura depende de distintos factores. La estructura de costos de las empresas instaladas en Tierra del Fuego atravesaron también un proceso de competitividad", sostuvo Hellemeyer. Y ese proceso que protagonizaron les habría permitido absorber parte de los embates económico-financieros del año pasado.



El punto es que la economía de los argentinos, cuando tiene que atravesar un proceso de competitividad en el mismo sentido, decide ajustar por los bienes de consumo. Es lo que explica semejante caída.

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