País
Viernes 21 de Septiembre de 2018

Analizan suspender el Salón del Automóvil de 2019 por el derrumbe de las ventas

Un mercado en crisis, ola de suspensiones en las fábricas y altos costos de los stands, ponen en peligro la muestra que se realiza cada dos años en La Rural.

Todo cambió en forma abrupta. El año comenzó con la perspectiva de lograr un récord de ventas de autos pero llega a su etapa final en medio de una inesperada crisis para el sector. El derrumbe del mercado en los últimos meses enciende las alarmas en muchas empresas y ya está comenzando a tener sus primeras consecuencias. Una de ellas podría ser la suspensión del Salón Internacional del Automóvil de Buenos Aires que está previsto que se realice en junio del año próximo. Esta es al menos la sensación que quedó flotando ayer durante una reunión mantenida por representantes de cada marca en la asociación que agrupa a las terminales locales (ADEFA).


Algunas empresas plantearon la conveniencia de cancelar la muestra ante las pérdidas que están teniendo por la baja de la demanda y los altos costos que implica participar en esa exposición. Concretamente, la sugerencia surgió de un par de terminales que adelantaron que, de concretarse la muestra, ellos no participarían de la próxima edición. Rápidamente, el planteo tuvo consenso en otra automotriz que tampoco atraviesa su mejor momento. En un repasó inicial de las posiciones, de las 12 empresas que forman parte de la entidad, la mitad está a favor de la realización del Salón mientras que, de la mitad restante, tres impulsan la suspensión y otras tres están en duda. "Nosotros creemos que se tiene que hacer pero entendemos la posición de algunas empresas que están en contra por la delicada situación que atraviesa", explicó a ámbito.com un ejecutivo de una terminal. Es que tampoco las automotrices que están de acuerdo, verían con buenos ojos un salón con varias marcas que decidan no participar.


Uno de los motivos para dar de baja la muestra son los altos costos que implica su participación. Entre la parte que se lleva La Rural por alquilar el predio de Palermo más el cargo que cobra la empresa organizadora por tener un stand, se calcula que cada automotriz deberá desembolsar entre u$s 2 y u$s 3 millones que, al cambio de estos días, representan casi $ 120 millones. Todo por una exposición que dura menos de dos semanas y que no tiene un correlato en mayores ventas sino que se transforma en un paseo para curiosos.


Este desembolso es importante para un contexto en el que varias terminales están con programas de suspensión de personal, que alcanza a más de 5.000 trabajadores, y cierres de turnos de producción. Además, el horizonte no es el mejor ya que a la caída de las ventas actuales se suman estimaciones bastante pesimistas para 2019. Mientras este año se espera llegar, con mucho esfuerzo, a las 800.000 unidades -tras las 900.000 del 2017- para el próximo período ya se habla de un mercado de sólo 650.000 vehículos. Además, las operaciones que se están realizando en estos meses se están haciendo con baja o nula rentabilidad debido a que hay un sobrestock de tres meses o más por lo que abundan las agresivas bonificaciones que eliminan cualquier posibilidad de ganancias. Obviamente, las empresas más complicadas son las que no tienen hoy modelos atractivos para la exportación y su suerte depende de un mercado interno deprimido.


En caso de suspenderse la exposición del año próximo, no sería la primera vez que se produce. La última vez que sufrió una cancelación de esta muestra, que se realiza cada dos años, fue en el 2009, como consecuencia también del mal momento para el sector por el impacto de la crisis financiera internacional. Antes del 2005 también tuvo un par de suspensiones.


En la reunión de ADEFA de ayer no se tomó ninguna decisión y se volverán a reunir en las próximas semanas. Según empresarios del sector todavía tienen un margen de un par de meses para confirmar su realización o dar marcha atrás.


Al problema coyuntural del país, se suma que los salones de este tipo en el mundo van perdiendo peso y las empresas prefieren presentar sus novedades de manera independiente y no en una muestra general en la que pierde impacto.

Fuente: ámbito

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