Ovación
Domingo 13 de Enero de 2019

Una larga promesa: un jugador caminó desde Mendoza hasta la Difunta Correa para agradecerle

El futbolista tardó más de un día en recorrer a pie los casi 190km que separaban a su casa del santuario. "Se me hizo eterno, pensé que no llegaba más. Mucha gente me decía que estaba loco, pero yo sabía que lo tenía que hacer", contó.

Leandro Carrasco (26) lo prometió y cumplió. Por su sobrino caminó los casi 190 kilómetros que separaban su casa del Santuario de la Difunta Correa.
Se define devoto de esta imagen de creencia popular a la que muchas personas llegan para agradecerle, pero es la primera vez que va caminando. "Siempre voy, al menos una vez por año, pero nunca había ido caminando", cuenta Cuchu, como todos lo conocen. "Es la primera y creo que la última vez que voy caminando", dice sonriendo pero satisfecho por haber cumplido.
Este joven futbolista, que estaba jugando en Leonardo Murialdo pero que desde este lunes se reincorporará a Atlético Argentino, ambos equipos de Mendoza, tenía un motivo más que especial para hacer esta larga caminata, y fue por la salud de su sobrino Thiago.
"En enero del 2017 descubrieron que tenía un tumor, un poquito más arriba de la nuca. Y en ese momento estaba medio desesperado, no lo veía bien y me salió prometer eso, para que la Difunta lo ayudara a recuperarse", contó Cucho.
Ahora su sobrino, que tiene 9 años, está recuperado, aunque continúa con los tratamientos. "Gracias a Dios ya no tiene el tumor, las operaciones salieron bien. Le hicieron trasplante de médula en Rosario, la verdad que fue bravo", explicó Carrasco sobre este chico que es hijo de su hermana Laura.
En cuanto a la caminata, Cuchu la hizo solo, aunque su papá iba en al auto acompañándolo en algunos tramos y en otros lo esperaban algunos kilómetros más adelante para brindarle asistencia y sobre todo estar atento para que no sufra ningún inconveniente físico.
Salió de Mendoza el martes a las 5.30 y a las 22 paró para descansar en el auto. A las 6 retomó la actividad y llegó a la Difunta Correa el miércoles a las 16.55. "Me salieron ampollas en los pies, en los talones y me dolían tanto las piernas que me costaba empezar cada vez que paraba. Salía rengo los primeros 100 metros, hasta que otra vez agarraba ritmo", dijo sobre el esfuerzo físico que le demandó cumplir esta promesa.
"Se me hizo eterno, pensé que no llegaba más. Mucha gente me decía que estaba loco, pero yo sabía que lo tenía que hacer. Era una cuestión de fe, de creencia y siempre se dice que la Difunta es la más cobradora, así que tenía que hacerlo, no podía jugar con eso. Aparte estaba de por medio mi sobrino, que es muy importante y eso me daba mucha fuerza. Pensaba en él y en llegar", manifestó Leandro Carrasco.
No todo fue caminar, porque aprovechando su entrenamiento de deportista, hizo unos 30 kilómetros trotando: "Todavía ando con dolores, pero hay que ver como estoy para arrancar la pretemporada el lunes".
Así Cuchu complió la promesa por su sobrino, aunque ahora deberá dejar los dolores de lado para empezar una nueva etapa en Atlético Argentino, lo que definió como "mi casa".

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Fuente: diariouno

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