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OVACIÓN

Quique Setién salió a calmar las aguas en Barcelona: "No pasó nada con Messi"

El entrenador no quiso profundizar sobre el desplante del capitán al ayudante de campo, en el partido ante Celta por la Liga de España.

El entrenador del Barcelona, Quique Setién, le restó importancia a lo sucedido entre LionelMessi y su segundo ayudante, Eder Sarabia, en el empate contra el Celta de Vigo. "No pasó nada. Una indicación y ya está", dijo el técnico, quien señaló que siempre puede haber "diferencias" de criterio en el fútbol y ha asegurado que él, cuando era jugador, tampoco era "fácil" de lidiar para sus entrenadores.

"Es verdad que siempre hay controversias. Igual que en la vida, cada uno tiene su manera de ver las cosas y de pensar. Es normal que haya diferencias a veces en las decisiones que tomamos. Yo tampoco era un jugador fácil, porque tienes tu visión de las cosas", manifestó en rueda de prensa.

Durante la pausa de hidratación, Sarabia se dirigió a un Messi que le dio la espalda y se marchó, sin atender a sus indicaciones. "Tenemos que convencer a todos de que la idea común es la que hay que defender. Pero esto lo entiendo como algo natural y hay una comunicación buena. Son cuestiones puntuales a las que no doy ninguna importancia", aseguró.

Aún así, cree que todos los jugadores deben aprender a poner al equipo por encima. "Todos tenemos que ceder una parte de nosotros, incluidos los futbolistas, por el bien del equipo. No todo lo que te gustaría lo puedes llevar a cabo. Hay que actuar como equipo y sacrificar a veces ciertas cosas personales, es lo que nos dará la victoria la mayor parte de las veces", opinó.

A nivel personal, sí reconoció que no había vivido algo así antes. "No tengo problema en admitir que esta situación que estoy viviendo es nueva para mí, a este nivel. Te vas enterando cada vez de más cosas y vas haciendo lo que realmente quieres hacer. Estos son procesos y el tiempo va colocando a cada uno en su lugar", se sinceró.

También cree que el ruido es mediático, no interno en el equipo, y apuntó al empate en Vigo como foco del problema. "Cuando no hay victorias, cuando una jugada aislada como la de la falta nos cuesta el empate y no ganas, todo el mundo saca puntas. Es el circo en el que estamos montados. Hay momentos puntuales en que alguno no puede estar de acuerdo, pero no percibo ningún problema que sea digno de mención, ni mucho menos", concluyó.

"En absoluto me siento menos fuerte, me siento igual y me voy a sentir así hasta el último día. Estoy haciendo todo lo que sé y puedo para que esto vaya bien, que ganemos y juguemos lo mejor que podamos. Esto es lo que me deja tranquilo y aliviado. Aveces los resultados no dependen de mí. Estamos haciendo un buen trabajo. Pero sé que las victorias ocultan cosas y que las derrotas llevan a esto. Cuando uno gana, disfruta; y cuando pierde, apechuga", argumentó.

De cara al partido de este martes contra el Atlético de Madrid, tercer clasificado, auguró que será complicado. "Defensivamente, es tremendamente sólido, rentabiliza muy bien sus goles y no es un rival fácil. Es un equipo que dificulta mucho, pero hay que tener la capacidad de afinar mucho y moverse bien entre líneas. Hay que tener lucidez y precisión para moverse en espacios tan definidos como van a dejar ellos", señaló.

"El resto de los partidos serán tan importantes como éste. Para nosotros, ganar se ha convertido en una cuestión ya tremendamente decisiva. Todo puede pasar, pero cada vez se reducen los partidos y el margen que tenemos es menor. Le vamos a dar la importancia debida a este partido", apuntó de cara al liderato de LaLiga, estando ahora a dos puntos de un Real Madrid que lo ha ganado todo tras el parón.