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El silencio, esa calma previa al grito de la victoria

Grabó los segundos previos al último penal de Argentina frente a Francia y el sonido es para emocionar a cualquiera.

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Un ciclista de la ciudad de Buenos Aires captó el grito de gol de los argentinos que residen en el centro porteño, tras la conversión de Gonzalo Montiel en plena tanda de penales contra Francia, que selló la victoria albiceleste y permitió obtener la tercera estrella dorada.

El video, del cual se desconoce el autor y fue ampliamente difundido en la red social Twitter, muestra a un individuo pedaleando en dirección al Obelisco. Con cámara en mano, filmó los segundos que comprendieron el tanto de Kolo Muani y el penal decisivo para la Argentina.

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Instantes después de que el exRiver Plate y actual Sevilla pateara la pelota, Hugo Lloris se lanzara hacia la derecha y el esférico ingresara por el lado contrario, un enorme estruendo seguido de un alarido copó las principales calles y avenidas de la ciudad.

Entre vuvuzelas, se escuchó también el desahogo de muchos quienes pudieron gritar “Argentina campeón”. Durante los últimos segundos de la grabación, y a medida que el sujeto se iba acercando al Obelisco, cientos de hinchas se podían ver caminando por el asfalto.

Tras la dramática final contra el equipo galo, la euforia no se hizo esperar: miles de personas tiñeron de celeste y blanco los rincones del país.

Con banderas, camisetas y gorros albicelestes, en medio de cánticos que celebraban la gesta de la “Scaloneta”, la gente empezó a congregarse desde las 15 en las principales esquinas de los barrios porteños y de cada ciudad del extenso territorio nacional.

A las 15.30, el sol picaba en Vicente López y había argentinos en todos lados. La procesión desde el conurbano bonaerense hacia el Obelisco daba apenas sus primeros pasos, muchos procesaban todavía la agónica victoria de la selección argentina de fútbol.

En la Capital, como en cada triunfo anterior, caravanas de autos marcharon rumbo al centro porteño en medio del sonido de bocinazos, mientras a bordo del transporte público también se vivió una fiesta de la mano de Lionel Messi, “Dibu” Martínez y todo el equipo.

La calle fue una fiesta sin fronteras que se extendió hasta altas horas de la noche. En cada avenida y calle lindante, los fanáticos del fútbol festejaron con cerveza, remeras de la selección que dirige Lionel Scaloni, pomos de espuma y réplicas de la Copa del Mundo.