Ovación
Domingo 07 de Julio de 2019

Con un penal cuestionado, Brasil le ganó a Perú y se consagró campeón de una polémica Copa América

Luego de haber vencido a Argentina en el marco de un partido muy cuestionado por el arbitraje, el local venció al peruano por 3-1.


No falla Brasil cuando organiza la Copa América. La recibió cinco veces en su territorio y se quedó siempre con el título. Desde el primero, en 1919, pasando por los de 1922, 1949 y 1989, hasta llegar a este que celebró en un Maracaná repleto, una postal que escaseó en una competencia que ya es historia, que será recordada por más sombras que luces y no pocas controversias.




Aun sin el lesionado Neymar, Brasil respondió a su condición de candidato que se le asignó desde el comienzo. Hizo suya la final con triunfo por 3 a 1 sobre el meritorio Perú de Ricardo Gareca. Fue la novena Copa América -no la obtenía desde 2007, cuando batió a la Argentina en Venezuela- para Brasil, que en el historial recorta la diferencia con Uruguay (15 títulos) y la Argentina (14).




El gol de Everton
Como contra el equipo de Lionel Scaloni, Brasil empezó a quebrar a Perú por las bandas, con un desequilibrio individual que tuvo definición frente al arco. Gabriel Jesús, un centro-delantero por naturaleza, se sacrificó en esta copa al ocupar la franja derecha y dejarle el centro del ataque a Firmino. Apoyado en su técnica individual, Jesús controló con el pecho un pelotazo y a partir de ahí mareó a Trauco con una pisada y un enganche para sacar el centro que remató de primera Everton, el delantero que desde hace varios partidos cubrió el hueco de Neymar. Iban 15 minutos y era el primer tiro al arco de Brasil, que suele manejarse con más pragmatismo que preciosismo.




El Perú de Gareca es competitivo e inteligente para aprender de los errores. Brasil lo había vapuleado en la etapa de grupos con un 5-0, resultado que puso en riesgo la clasificación a los cuartos de final y que le costó algunas críticas fuertes al técnico argentino de parte de la prensa peruano, que llegó a tildar de "vergüenza" el planteo.




Sin desgastarse en polémicas, Gareca levantó a su equipo, como para demostrar que aquello había sido un accidente y no una evidencia de una decadencia. Con la misma convicción que Perú llegó a un Mundial después de 36 años, al golear a Chile avanzó a una final de la Copa América por primera vez en 44 años.



Más compacto y solidario para compensar la mayor riqueza individual de Brasil, Perú planteó oposición, no se dejó llevar por delante. Le costaba llegar, como a casi todos los rivales de este Brasil que no había recibido goles. Hasta que Thiago Silva cometió un penal al tocar la pelota con un brazo extendido. Tobar lo sancionó en primera instancia, pero por indicación de la sala del VAR fue a corroborarlo al monitor que está a un costado de la cancha. Con clase y serenidad lo convirtió Paolo Guerrero, en su partido 100 con la camiseta nacional. Así, tras 888 minutos, cayó el invicto por todas las competencias de Alisson. Fue el 14° tanto de Guerrero -tercero en esta Copa América- en su historial en la competencia, de la que es el máximo goleador activo, con tres menos que los 17 de Zizinho y "Tucho" Méndez.



Gabriel Jesús anota el 2 a 1

Respondió enseguida Brasil, a partir de una pelota recuperada por Firmino en una salida de Trauco. Arthur, de buen partido, encontró el espacio por el medio para una asistencia a Gabriel Jesús, que, beneficiado por un par de resbalones visitantes, definió junto a un poste.




Fue tenso el segundo tiempo. Brasil intentó ampliar la diferencia y Perú luchó sin resignarse. El árbitro chileno Tobar, lejos de las deficiencias arbitrales que marcaron esta copa y de las sospechas de localismo que denunció Messi, expulsó a 20 minutos del final a Gabriel Jesús por doble amonestación. Desencajado, el delantero de Manchester City se fue haciendo señas de que había sido un robo y se quedó llorando en la escalera del vestuario.




El 3-1 definitivo: Richarlison, de penal


Una atajada de Alisson y un remate desviado alentaron las posibilidades de Perú, mientras Tite hacía un cambio para tener más la pelota (Ricarlison por Firmino) y sumar capacidad de recuperación (Militao por Coutinho).




La tranquilidad definitiva para Brasil llegó con el penal sobre Everton de Zambrano, que lo obstruyó con el hombro cuando avanzaba. Como en el penal para Perú, Tobar fue al monitor del VAR a ratificar su decisión.

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