Este triunfo significa un verdadero desahogo para nuestros chicos, que venían de atravesar semanas complicadas y necesitaban imperiosamente cortar la sequía. La última vez que el Verdinegro había festejado fue el pasado 25 de agosto, cuando superó por la mínima a Huracán, también de local.
Desde aquel día, San Martín tuvo que sortear un camino espinoso con cinco caídas (Belgrano, Lanús, Godoy Cruz, Newell's y Estudiantes de Río Cuarto) y un empate ante Defensa y Justicia. Sin embargo, el equipo encontró los goles en el momento justo y cerró un partido clave para cambiar los ánimos.
Más allá de que los tres puntos se quedan en San Juan, este 2-0 representa un envión anímico fundamental para tomar impulso en el tramo final del campeonato. Con este resultado, el Verdinegro alcanza las 13 unidades y se ubica en el 13.º puesto del Grupo B.
Ahora, el objetivo es sostener esta recuperación, buscar la ansiada regularidad y acercarse a los puestos de clasificación.