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Barcelona ganó y Messi convirtió dos goles

El argentino arrancó como suplente porque Koeman decidió darle descanso. Y terminó siendo la figura, con dos goles -uno de penal y otro de jugada- para el 5-2 sobre Betis en el Camp Nou.

Al final, todos sonrieron. Sonrió Lionel Messi, quien después de esperar 45 minutos en la platea del Camp Nou, gritó dos goles y espantó a algunos fantasmas que andaban revoloteando el coliseo catalán. Sonrió Ronald Koeman, aunque es muy poco afecto a hacerlo, porque la arriesgada movida de mandar a su futbolista-insignia al banco le salió bien y su equipo terminó goleando 5 a 2 a Betis por la novena fecha de la Liga de España. Y también sonrió Lionel Scaloni, porque su capitán llegará a Buenos Aires afilado y al menos con un poquito de descanso para la doble fecha de Eliminatorias ante Paraguay en la Bombonera y frente a Perú en Lima. Negocio redondo para todos.

La semana había encontrado a Leo en un pequeño ojo de tormenta, cuestionado por su supuesta inactividad en la victoria 2 a 1 ante Dínamo de Kiev el miércoles por la Champions League. “Anímicamente lo veo bien y fuerte, y su actitud es muy buena. Si queréis montar polémica, es vuestro problema, yo no entro”, lo había defendido Koeman en la conferencia de prensa del viernes, sin dejar pasar la oportunidad para torear a quienes lo consultaban.

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Sin embargo, 24 horas después el entrenador optó por dar descanso al rosarino por primera vez en la temporada. Primero se habló de una molestia en uno de los tobillos del capitán, que no salió a hacer el calentamiento sobre el césped del Camp Nou junto a sus compañeros, como lo hizo el resto de los suplentes.

Pero enseguida aclaró los tantos Alfred Schreuder, uno de los asistentes de Koeman. “No estamos hablando de una lesión, es simplemente que no está fresco. Y si alguien no está fresco, sale desde el banquillo. Ya son muchos partidos acumulados”, explicó.

En algo no le faltaba razón al bueno de Schreuder. Desde el inicio de la temporada, que para el Barça fue el domingo 27 de septiembre, el conjunto catalán había disputado nueve encuentros en 38 días (seis por la Liga y tres por la Champions) y Messi había sido titular en todos y había jugado todos los minutos. A eso se sumaron los partidos con la Selección ante Ecuador en Buenos Aires y Bolivia en La Paz por la primera doble fecha de las Eliminatorias, en los que también estuvo en el campo los 90 minutos.

Por eso, no resultó tan ilógico verlo apoltronado en la platea del Camp Nou, con el rostro cubierto con un barbijo celeste, abrigado como para una expedición al Círculo Polar Antártico y siguiendo con atención la labor de sus compañeros, que respondieron bastante bien pese a la ausencia del jugador-franquicia, aunque se encontraron con algunas dificultades de esas que se le están haciendo moneda corriente al equipo de Koeman.

Barcelona dominó a placer el primer tiempo, sacó ventaja con un golazo de Ousmane Dembélé a los 22 minutos, generó varias chances para ampliar su ventaja y hasta dispuso de un penal, que Antoine Griezmann ejecutó mal y tapó el chileno Claudio Bravo. En tiempo agregado, una mala cobertura de la zaga local permitió que el paraguayo Antonio Sanabria, formado en la Masía, empardara para Betis, que tuvo en el mediocampo a Guido Rodríguez.

Como la necesidad manda, no importó si Messi estaba fresco como una lechuga o no tanto: Koeman echó mano a él para el segundo tiempo. Y el efecto fue casi inmediato. A los 3 minutos y luego de un centro desde la izquierda de Jordi Alba, el rosarino fue a buscar la pelota al área apareado por Marc Bartra, pero la dejó correr con un saltito que desconcertó a sus rivales y permitió que Griezmann, sin oposición, empujara a la red.

No era todo lo que Leo tenía para ofrecer en esos 45 minutos. A los 12 minutos, una mano de Aissa Mandi sobre la línea de sentencia dio lugar a un conciliábulo de tres minutos entre el árbitro y los responsables del sistema de videoasistencia que se saldó con la sanción del penal y la expulsión del zaguero argelino. Con muchas menos dudas que el juez, Messi, con un remate alto, selló el 3 a 1.

Y a los 36 minutos, después del descuento de Loren para los verdiblancos, convirtió el cuarto del Barça tras una asistencia de taco de Sergi Roberto. Si bien fue su sexto tanto en la temporada, fue el primero que no llegó desde los 12 pasos: antes de este sábado, había anotado de penal contra Villarreal por la Liga, ante Ferencvaros y Juventus por la Champions y contra Ecuador por las Eliminatorias. Ya sobre la hora, el juvenil Pedri le dio forma al 5 a 2 para el equipo del sonriente Koeman.

Clarín