De esta manera, los seis cupos y medio asignados habitualmente a Sudamérica se reestructurarán: con tres selecciones confirmadas junto a los otros anfitriones (España, Portugal y Marruecos), las tres plazas directas restantes y el cupo para el repechaje intercontinental se disputarán exclusivamente entre las siete federaciones restantes de Brasil, Colombia, Ecuador, Chile, Perú, Bolivia y Venezuela.
Aunque existen posturas para postergar el inicio a septiembre, la fecha tentativa para el arranque del certamen continental está fijada para la ventana FIFA de fines de marzo de 2027, en coincidencia con los primeros amistosos posteriores a la Copa del Mundo 2026.
La comunicación oficial entre las diez federaciones sudamericanas se formalizará tras una reunión clave programada dentro de tres semanas.
En paralelo, la organización del Mundial 2030 —previsto para junio y julio de ese año— mantiene definiciones pendientes por parte de la FIFA.
Aún resta confirmar el calendario definitivo, la sede de la gran final y la resolución sobre la propuesta presentada en marzo de 2025 para ampliar la cantidad de participantes a 64 seleccionados.