Mundo
Lunes 15 de Abril de 2019

Un argentino contó cómo se vivió el incendio en París

Agustín, es argentino y hace un año trabaja en París. Contó cómo se vivieron las horas críticas del incendio de Notre Dame. "Cortaron el metro y sacaron a la gente de la Isla Central de París".

Agustín Saez (24), en un argentino que desde hace un año está viviendo y trabajando en París. Este lunes se encontraba en la zona del incendio a la Catedral de Notre Dame y contó cómo se vive el hecho.


Han pasado más de tres horas desde que el fuego comenzó en la cúpula de la catedral, "Se siguen escuchando sirenas y frente a donde estoy se está apostando la prensa internacional relatando lo sucedido", dijo.



"Alrededor de las 17 (hora de Francia) estaban todos trabajando cuando comenzó el fuego. Toda la gente salió corriendo y han cortado las líneas del Metro y los transportes que pasan por la Isla Central de Francia. No se deja pasar a nadie y están sacando los vehículos y las bicicletas. Además han colocado luces", manifestó Agustín con el sonido de las sirenas de fondo. La Isla Central, es el antiguo centro de París y además de la catedral se encuentran la cripta arqueológica de París, el Palacio de Justicia, el Mercado de Flores, entre otros paseos turísticos.



En el momento en que se desató este incendio, tanto él como el resto de la gente, estaban en sus lugares de trabajo. "Nunca había vivido una situación así. Yo estaba trabajando y desde donde estaba se veía una nube gigante de humo negro. Incluso ahora se pueden oler todas las toxinas que hay en el aire, es increíble", sostuvo.



La situación, entrada la noche en París, estaba controlada, según dijo Agustín: "El fuego fue controlado muy rápido y de forma eficiente. Cuando llegué pusieron una valla de metal y después otra y la gente fue saliendo de forma prolija, sin incidentes. De a poco fue llegando la prensa internacional, que están trabajando enfrente mío".



De acuerdo a los medios internacionales el fuego aún no pudo ser extinguido. El fuego provocó el derrumbe de la aguja de la torre principal y de la estructura completa del techo, ante la impotencia de los bomberos, que no logran llegar al epicentro del incendio. Se cree que las pérdidas serán importantísimas.



El ministerio del Interior local reconoció que "no es seguro" que se pueda salvar la catedral. "No estamos seguros de poder frenar la propagación en la torre norte. Si esta se derrumba los dejo imaginar la magnitud de los daños", indicó el secretario de Estado del Interior Laurent Nuñez.

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