Los estudios indican que la nueva cepa podría acelerar hasta 70% la transmisión del virus. Aunque por el momento no hay elementos que determinen que sea más letal o que pueda tener impacto en la efectividad de las vacunas desarrolladas contra el COVID-19. El primer ministro Boris Johnson explicó que la nueva variante podría elevar el R, el índice de contagiosidad de esta enfermedad, que actualmente está entre el 1,1 y el 1,2, lo que implica una propagación “exponencial” del virus.
Convocados por la presidencia alemana de la UE, los 27 miembros del bloque participan en una reunión urgente para coordinar una respuesta a la nueva cepa de COVID-19. Se trata de un mecanismo que contempla la rápida toma de decisiones para coordinar una posición para este tipo de crisis.
Muchos países decidieron suspender los vuelos con Reino Unido, como Bélgica, Austria, Letonia, Países Bajos, Italia, Austria, Irlanda, Francia, Bulgaria, Polonia, República Checa, Finlandia, Dinamarca y Suecia. Otros gobiernos optaron por medidas alternativas como Portugal, que limitará el acceso a nacionales o ciudadanos con residencia permanente, y Alemania, que contempla algunas excepciones al bloqueo como permitir el aterrizaje de aviones de carga.