"Ya mandé un comunicado. Cuando me acuchillaron hubo gente que se alegró. Lamento. Hay gente que intentó vincularme a este problema", comentó el mandatario brasileño a periodistas.
Bolsonaro fue el último jefe de Estado de la región sudamericana en expresarse frente al atentado sufrido por Fernández de Kirchner y comparó su situación personal con la de la vicepresidenta argentina.
"Es con preocupación que lo digo, no queremos eso para nadie. Pasé por un momento difícil en 2018 y casi muero. Que se investigue todo en Argentina", dijo el mandatario, que agregó que no tiene "ninguna simpatía" por la vicepresidenta.