Mundo
Domingo 08 de Abril de 2018

Hubo un ruidoso festejo con fuegos artificiales y champagne tras la detención de Lula

Los opositores celebraron en Curitiba su arresto. Los petistas esperaron a su líder.

Apodada por Luiz Inacio Lula da Silva como "la República de Curitiba" por ser sede de la fuerza de tareas de la operación Lava Jato, en la capital del estado de Paraná la detención del expresidente fue seguida como si fuera el capítulo más dramático de una telenovela y, cuando finalmente ocurrió, se celebró aquí con la emoción de haber ganado un Mundial de Fútbol. Estallaron fuegos artificiales, se escucharon expresiones de júbilo, bocinazos y gritos de "¡Justicia! ¡Justicia!", mientras algunos curitibanos incluso salieron a festejar con champagne.



"¿Quién hubiera pensado hace apenas cuatro años [en 2014, cuando comenzaron las investigaciones del Lava Jato] que veríamos al intocable y todopoderoso Lula preso? Hoy creo que un Brasil mejor es posible para mis hijos. Es una demostración de que ya nadie está por encima de la ley y tiene garantizada la impunidad", señaló a LA NACION el médico Walter Passos, de 48 años, mientras compartía con amigos un espumante en una mesa callejera de un bar en el elegante barrio de Batel.



Más de un centenar de personas, opositoras a Lula, se acercaron a la sede de la Superintendencia de la Policía Federal, que se ubica sobre una loma en la región de Santa Cándida, al noreste de la ciudad, para ver el "milagro" de Lula preso, como lo calificaron. El enrejado edificio donde se ubica la sala-celda que alberga desde anoche a Lula ya tenía desde temprano reforzada la seguridad policial, incluso con efectivos del comando de operaciones tácticas y todas las calles de las inmediaciones cerradas al tránsito.

Comentarios