Según el comunicado, "Francisco insta a un diálogo abierto sobre el significado de estas nuevas tecnologías, dotadas de potencial disruptivo y efectos ambivalentes", al tiempo que "recuerda la necesidad de estar alerta y operar para que en su producción y uso no arraigue una lógica de violencia y discriminación".
Para el Vaticano, así, "la protección de la dignidad de la persona y el cuidado de una fraternidad efectivamente abierta a toda la familia humana son condiciones esenciales para que el desarrollo tecnológico contribuya a promoción de la justicia y la paz en el mundo".