Mundo
Martes 12 de Junio de 2018

Francisco aceptó la renuncia de 3 obispos chilenos

Uno de ellos es monseñor Juan Barros, a quien Francisco defendió en enero durante su visita al país trasandino.

El papa Francisco aceptó la renuncia de tres obispos chilenos, entre ellas la de monseñor Juan Barros, en relación al escándalo de pedofilia que sacudió al clero chileno.
El conjunto del episcopado chileno había presentado su dimisión conjunta el 18 de mayo tras una serie de encuentros con el papa Francisco en el Vaticano, un paso inédito en la historia reciente de la Iglesia católica. El anuncio de expulsión de Juan Barros constituye una marcha atrás radical por parte del papa Francisco, que nombró a este obispo en la diócesis de Osorno (sur de Chile) en enero de 2015.
Barros está acusado de encubrir los abusos sexuales reiterados del influyente sacerdote Fernando Karadima, condenado en 2011 por el Vaticano a una "vida de oración y penitencia" luego de que la justicia local declarara prescritos los cargos por abuso sexual.

"Les pido con humildad que me disculpen por mis limitaciones y lo que no pude lograr", indicó Barros en un comunicado.

Varios miembros de la jerarquía de la Iglesia católica chilena están acusados de haber ignorado o encubierto los abusos de Karadima en las décadas de 1980 y 1990.

"Empieza un nuevo día en la Iglesia católica de Chile! Se van tres obispos corruptos y seguirán más. Emocionante por tantos q han luchado para ver este día. La banda de obispos delincuentes @episcopado_cl se empieza a desintegrar hoy!", reaccionó en Twitter Juan Carlos Cruz, una de las víctimas de Karadima.

Cruz, que fue recibido en mayo por el papa Francisco en el Vaticano, acusó precisamente a Barros de haber sido testigo de sus agresiones sexuales. La víctima también rindió homenaje a la población de Osorno por luchar para lograr apartar de la Iglesia a este obispo.

Francisco, que en un primer momento defendió durante su viaje a Chile en enero al obispo Barros, presente en todas las misas que celebró el papa en el país sudamericano, indignó a las víctimas y fue ampliamente criticado por la opinión pública. "El día que me traigan una prueba contra el obispo Barros, voy a hablar. No hay una sola prueba en contra, todo es calumnia", lanzó entonces el pontífice argentino.