Mundo
Viernes 06 de Abril de 2018

En Zimbabue, la caída de Mugabe se tornó una comedia

Es que los sucesos que tiñeron de temor al pueblo, fueron llevados a escena. El teatro terminó colmado de gente.

La risa ha desplazado al miedo en Zimbabue, donde los dramáticos sucesos que provocaron la renuncia del ex hombre fuerte Robert Mugabe ya son objeto de burla en el escenario.

Las multitudes atestaron un teatro en Harare, la capital, para una obra que se burla sin tapujos de Mugabe y su esposa.

Contemplando a la multitud desde un lugar público por primera vez desde noviembre, un retrato de Mugabe, lejos de provocar veneración y terror como antes, es objeto de rechiflas. Esos retratos del hombre que a sus 93 años era el jefe de estado más anciano del mundo desaparecieron inmediatamente después de su renuncia bajo presión del ejército, el partido gobernante y una opinión pública harta.

Algunos espectadores se ahogaban de la risa y parecían a punto de rodar por el suelo ante el retrato de la ex primera dama Grace Mugabe, conocida por su mal genio y sus expediciones de compras a medida que su país caía en la pobreza luego de 37 años de su esposo en el poder.

Las ambiciones políticas de la primera dama intensificaron el malestar nacional y las divisiones en el partido gobernante que desembocaron en la caída de su esposo. El rival de Grace Mugabe y ex hombre de confianza presidencial Emmerson Mnangagwa tomó el poder con el respaldo de Constantino Chiwenga, el jefe militar que encabezó el golpe de estado.

Al comenzar la obra, una inquieta Grace Mugabe, personificada por Caroline Magenga, ensaya su discurso para un acto político en el que planea "enterrar a Mnangagwa".

La primera dama obliga al empleado que le brinda servicio en la habitación a sentarse en el suelo y escuchar el discurso... y no tarda en amenazarlo cuando él sugiere que se abstenga de atacar a Mnangagwa.

"Fue un tropiezo, doctora, excelencia, señora presidenta", balbucea el hombre.

A partir de entonces, aplaude rabiosamente cada palabra. Hasta que entra el presidente, tambaleándose, bajo guardia, junto con Chiwenga, quien anuncia su arresto domiciliario.

Los 90 minutos de la obra, que mezcla sucesos reales y ficticios, contienen escenas que hubieran resultado inconcebibles hace apenas unos meses.

Entre ellas, Grace Mugabe implora que le permitan irse a Dubái, trata de seducir al jefe del ejército y ayuda a los ministros de su esposo a huir disfrazados de mujeres.

Mientras tanto, un anciano Robert Mugabe tiene dificultades para caminar, se duerme durante negociaciones y discursos importantes y finalmente acepta renunciar.

Sufre un desmayo cuando una médium espiritista que ha consultado para orientarlo le dice: "Los espíritus me comunican que recibirás un nuevo puesto: serás jefe de tu aldea".

Durante la era de Mugabe, los arrestos de artistas y la prohibición de obras y documentales considerados críticos del presidente eran cosa de rutina.

El joven elenco de la obra, todos menores de 35 años, recibe ovaciones de pie. Se han agregado nuevas funciones por pedido del público, dijeron los productores.

"Usamos sucesos reales e imaginarios. La obra quiere distender una situación muy difícil que sufrimos como país, dijo el director, Charles Munganasa.

Con todo, la sombra de Mugabe aún planea sobre el país surafricano.

"Cuando realizamos audiciones, los actores tenían miedo de presentarse. Es notable que hayamos podido hacer esto sin acoso. La era de Robert Mugabe realmente ha terminado", dijo Munganasa a The Associated Press.

Añadió que las fuerzas armadas apoyaron la obra al permitir que los actores vistieran uniformes militares, habitualmente vedados a los civiles.

El título mismo de la obra es una burla a la incapacidad del excomandante del ejército, ahora vicepresidente Chiwenga, de pronunciar bien la "L", que siempre sustituye por una "R", dijo Munganasa. Se llama "Operativo Restaurar Regado", en referencia a la campaña militar que derrocó a Mugabe, llamada "Operativo Restaurar Legado".

"Espero que nunca diga la palabra 'elecciones' en público", dijo Munganasa.