San Juan 8 > Mundo > Felipe

El último adiós al príncipe Felipe, esposo de la reina de Inglaterra

La ceremonia fue muy íntima y solo participaron 30 personas.

La reina Isabel II de Inglaterra dio el último adiós este sábado al hombre con quien estuvo casada 73 años, el príncipe Felipe, su “roca” como lo definió alguna vez. El duque de Edimburgo tuvo un sobrio funeral de estilo militar con tapabocas y pocos invitados - unos 30 miembros de la familia real- debido a la pandemia.

La ceremonia religiosa comenzó a las 15 (11 de Argentina) en San Jorge, la capilla gótica del siglo XV situada en el casi milenario castillo de Windsor, unos 50 km al oeste de Londres.

Te puede interesar...

“Estamos aquí para dar el último adiós a un siervo de los siervos de Dios”, fueron las primeras palabras de David Connor, rector de la Capilla de San Jorge y del Castillo de Windsor, en el funeral del príncipe.

El religioso destacó asimismo el “espíritu de servicio” del Duque hacia el Reino Unido, la Commonwealth, la corona y “la Reina”, pero también hizo énfasis en su “fe”.

La ceremonia arrancó con la salida del féretro del castillo en un coche fúnebre Land Rover especialmente adaptado que el mismo duque ayudó a diseñar, seguido de una marcha fúnebre y un minuto de silencio en todo el país.

El féretro fue escoltado por efectivos del Primer Batallón de la Guardia de Granaderos de la Compañía de la Reina, acompañados por el Decano de Windsor.

La reina, que el 21 de abril cumple 95 años, llegó a bordo de un Bentley oficial junto a una dama de compañía.

El estandarte personal del Duque cubre el féretro, que fue decorado con una corona de flores, su gorra naval y su espada. Todos los detalles y actos previstos para hoy fueron pedidos y organizados por el propio duque antes de su muerte.

Debido al coronavirus se pidió a los británicos que no se desplazasen hasta esta pequeña localidad. Aún así las terrazas de sus pubs deberían llenarse de partidarios de la corona para seguir el evento por televisión como otros millones de personas.

“Se supone que la gente no debe venir, pero este es un gran evento, único en una generación, el duque era especial así que esperamos a mucha gente”, aseguró Mark, de 57 años, a la AFP en las calles de Windsor, donde a primera hora se veía ya a decenas de agentes de seguridad vestidos con chalecos violetas.

Harry y William, en el centro de todas las miradas

En el cortejo fúnebre participaron los cuatro hijos y varios de los nietos de la pareja real.

Es la primera aparición pública del príncipe Harry, de 36 años, con la realeza desde que él y su esposa Meghan, que no viajó al Reino Unido por estar embarazada, abandonaron sus funciones reales y se fueron a vivir a California.

Harry no caminó junto a William, de 38 años, con quien las relaciones son tensas. Entre ellos se situó su primo Peter Phillips, lo que alimentó las especulaciones sobre una persistente disputa entre los dos hermanos.

Una vida junto a la reina

El príncipe consorte, que murió en Windsor el 9 de abril, dos meses antes de cumplir 100 años, fue una presencia constante junto a Isabel II desde que, con solo 25 años, fue coronada en 1952, cuando el Reino Unido se reconstruía tras la Segunda Guerra Mundial y su imperio empezaba a desmoronarse.

La monarca publicó el sábado una conmovedora fotografía personal en la que se los ve relajados y sonrientes en 2003 en el Parque Nacional de Cairngorms, en Escocia.

Numerosos expertos reales aseguran que era Felipe quien manejaba con mano de hierro una familia marcada por las crisis, ayudando a la reina a capear los escándalos.

Este sábado todas las miradas estarán puestas en Harry y William, en busca de alguna señal de reconciliación entre el dolor por la pérdida de su abuelo. Era un “hombre de servicio, honor y gran sentido del humor”, dijo de él Harry tras llegar de Los Ángeles para el entierro.

“Echaré de menos a mi abuelo, pero sé que hubiese querido que siguiéramos adelante con nuestro trabajo”, afirmó William esta semana.

Tras el funeral, presidido por el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, líder espiritual de los anglicanos, el duque fue enterrado en privado en la bóveda real de la capilla San Jorge.

Al final de la ceremonia los cornetines tocaron “The Last Post”, tema utilizado en los funerales militares británicos, y “Action Stations”, la señal que llama a los marineros a sus puestos, por petición expresa de Felipe, que sirvió en la Armada Real durante la Segunda Guerra Mundial.

FUENTE: TN