Mundo
Viernes 23 de Febrero de 2018

Dos hermanas rusas jugaron a la ballena azul, se tiraron de un piso 10 y lo filmaron

Fue en la ciudad de Izhevsk. Las chicas, de 12 y 15 años, dejaron un video de despedida, segundos antes de arrojarse al vacío.

El peligroso desafío adolescente bautizado como "Juego de la Ballena azul" cobró otras dos vidas en Rusia. El dramático episodio ocurrió en la ciudad de Izhevsk, una ciudad a 1200 kilómetros al oeste de Moscú. Las hermanastras Maria Vinogradova, de 12 años, y Anastasia Svetozarova, de 15, se arrojaron desde un décimo piso, pero filmaron instantes antes del suicidio un video en el que se despidieron de sus familiares.

Para quitarse la vida, se arrojaron desde la terraza de un viejo edificio cercano a su casa, y sus cuerpos fueron encontrados cerca de la entrada. Ambas murieron en el acto al impactar en la vereda nevada, provocando enorme conmoción entre allegados y conocidos, algunos de los cuales contaron a la prensa que las jovencitas se mostraban deprimidas en los últimos tiempos, aunque nada hacía pensar en un episodio semejante.

Anastasia, la mayor de la chicas, grabó un video antes del suicidio, en una escena escalofriante porque actúa con naturalidad hablando de despedida, apenas unos segundos antes del suicidio junto a su hermana.

Ballena azul

Izhevsk es conocida como ciudad porque fue el lugar donde Mijaíl Kaláshnikov diseñó el fusil de asalto AK-47, comúnmente conocido como Kaláshnikov, una de las armas más utilizadas en el mundo.

Según los amigos de Maria, la adolescente estaba deprimida. El diario Daily Mail explica que acababa de empezar una relación con un chico y su madre, al enterarse de que mantenían relaciones sexuales, estaba furiosa. Anastasia también estaba pasando por una época en la que estaba constantemente triste.

El Juego de la Ballena Azul, creado por Philipp Budeikin en Rusia, induce a los jóvenes al suicidio, y el propio Budeikin, en la cárcel desde 2016, señaló que lo había pensado con el propósito de "limpiar a nuestra sociedad".

Entre los "desafíos" algunos pueden ser simples, pero hay otros que van hasta lesiones o acciones cada vez más graves, hasta terminar en el suicidio.

En Argentina ya hubo varios casos de este tipo de acciones, al punto que un joven se quitó la vida en Paraná y otro estuvo al borde de la muerte en San Juan.

Fuente: Perfil