“La situación no permite descansos”, dijo Matarella. El jefe de estado aceptó esta segunda renuncia de Mario Draghi por la pérdida de un apoyo fuerte. "No están dadas las condiciones para una nueva mayoría", sentenció. Así solo tiene un camino: la disolución del Parlamento y la convocatoria a nuevas elecciones nacionales.
La negativa de la derecha a apoyar las condiciones puestas por Draghi para seguir al frente del Ejecutivo ponen a Italia en una nueva crisis política, que solo se puede zanjar con una nueva elección general. Allí, los movimientos de la extrema derecha, casi neofascistas, están convencidos de lograr lo que Le Pen no pudo en Francia. Es decir, llegar al poder en solitario.
Italia, lejos del caso Boris Johnson
Boris Johnson se fue desacreditado, sobre todo por el "partygate". Mario Draghi, en cambio, se va con su prestigio intacto pese al duro panorama económico italiano, con una inflación también récord tras la pandemia y ahora, por la guerra entre Rusia y Ucrania.
Pero los conservadores británicos lograron una abrumadora mayoría en las elecciones y ahora solo deben elegir entre dos de sus pares, el sucesor de Boris Johnson.
En Italia, la coalición de gobierno con los antisistema (movimiento 5 estrellas), los moderados (el partido Democrático) y la derecha extrema (La Liga) se quebró. Ninguno tiene la fuerza parlamentaria de los conservadores en Londres. Solo las elecciones puede darles a los ciudadanos de otorgar una nueva mayoría.
¿La derecha italiana al poder?
Ahora aparece un nuevo nombre en la extrema derecha. Se trata de Giorgia Meloni, líder de Fratelli d'Italia (Hermanos de Italia), un movimiento posfascista. Están a la derecha incluso de la derechista La liga, de Mateo Salvini.
Georgia Meloni fue la que más se opuso en la cámara a que Mario Draghi pudiera continuar como premier. Está convencida de que la crisis por la inflación, la suba del combustible, la energía y los alimentos harán que el votante radicalice sus posiciones en desmedro de la moderación de Draghi.
Ahora, el presidente Matarella iniciará una ronda de consultas a los partidos políticos para formar gobierno. Pero es solo de rigor republicano. Las elecciones generales asoman como única salida.
La ciudadanía deberá decidir la receta para salir de la crisis: moderación o la propuesta radicalizada de la extrema derecha.