Pero -en todo lo demás- ya se notan los problemas de la gente por el conflicto. Hay falta de combustible, de alimentos, de diferentes elementos de primera necesidad y, además, choques constantes entre los manifestantes y la Policía.
El equipo especial enviado por A24 a Bolivia informó los enormes inconvenientes que plantea esta situación in crescendo en el país del altiplano. Por el momento, el gobierno está en una situación de contención de las protestas, más que en una acción enérgica para restablecer el orden y liberar las rutas que están bloqueadas.
La tensión política también escala dentro del oficialismo. El vicepresidente Edmand Lara tomó distancia de varias decisiones económicas de Paz y cuestionó públicamente el manejo de la crisis, profundizando una interna que debilita aún más al gobierno. El gobierno de Rodrigo Paz Pereira asumió hace menos de 6 meses, pero la oposición del MAS, con su líder, Evo Morales prófugo, no le dio ni un minuto de la famosa " luna de miel" de la que gozan los mandatarios al asumir su gestión.