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María Eugenia Bielsa: “Me siento liberada de cargar con un engaño”

La dirigente kirchnerista renunció a su banca como diputada provincial. Acusó a Agustín Rossi de tener un pacto espurio con el socialismo. Todavía no definió si será candidata a diputada nacional.

Se fue. Pegó el portazo, pero antes de irse prendió el ventilador. María Eugenia Bielsa renunció a su cargo como diputada provincial porque aseguró que buena parte del PJ juega para el socialismo. Habló de “alianzas espurias”, “traición política” y “falta de ética”, entre otras cosas, para apuntar en forma directa al sector que conduce Agustín Rossi.

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También negó que su dimisión esconda una “especulación” electoral, aunque no descartó competir este año por una banca en el Congreso de la Nación. De todas maneras, para alimentar todo tipo de hipótesis sobre su futuro inmediato en el justicialismo, contó que la primera en saber de su decisión fue la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Una de esas suposiciones dentro del heterogéneo kirchnerismo –cada día más fragmentado en la provincia– es que la renuncia fue pactada con la Casa Rosada para encabezar la lista de candidatos a diputados nacionales y así hacer más seductora la propuesta electoral. En tanto, las críticas contra Rossi servirían para evitar que vaya acoplado en su nómina.

Bielsa negó cualquier tipo de estrategia política en ese sentido. Sólo se limitó a mostrar su desencanto con los diputados provinciales del PJ. “Siento que mis compañeros han traicionado el movimiento peronista”, llegó a decir en la conferencia de prensa que realizó ayer, primero en Rosario y después en la ciudad capital, porque entiende que no se pusieron el traje de oposición al gobierno de Antonio Bonfatti.

Esa pelea interna en el peronismo comenzó apenas la ex vicegobernadora ganó en la categoría de diputados provinciales, con 581 mil votos, en 2011. Los múltiples sectores que integraron la lista la desconocieron como jefa política y prefirieron encolumnarse detrás del rossismo, a tal punto que votaron a Luis Rubeo como presidente de la Cámara baja.

De hecho, dirigentes de Cachi Martínez (100% Santafesino) y de Alberto Maguid (Producción y Trabajo), quienes acompañaron a María Eugenia Bielsa en las primarias y luego en la general fueron los primeros en cambiar de rumbo. Los únicos que continuaron a su lado fueron los diputados que heredó el político del acuerdo con Gustavo Marconato, más aquellos otros que responden a Jorge Obeid y a Omar Perotti.

Funcionales al PS

Según la explicación de la dirigente kirchnerista, el rossismo montó una parodia de oposición en Diputados porque con la excusa de garantizar la gobernabilidad del Frente Progresista votó “un impuestazo” en 2012, el veto propositivo a la ley de emergencia en seguridad y se dispone a acompañar la aprobación de los pliegos de fiscales, defensores y jueces de la nueva Justicia Penal, a través de concursos hechos a medida para el Poder Ejecutivo.

La –ahora– ex diputada criticó al gobierno provincial por gastar mucho y mal, y no haber resuelto sino profundizado la inseguridad en todo el territorio. Pero fue aún más crítica con Luis Rubeo (presidente de la Cámara baja) y el resto de los dirigentes que responden a Agustín Rossi (Movimiento Evita, principalmente). Entre otras cosas, indicó que el diputado nacional es un funcional histórico del socialismo, primero en Rosario siendo concejal mientras Hermes Binner y Miguel Lifschitz eran los intendentes y después en la provincia con la gestión de Antonio Bonfatti.

A modo de ejemplo, recordó que Rubeo y el resto del rossismo votaron tres veces en contra de la reforma tributaria en el período 2007-2011, mientras que el año pasado cambiaron misteriosamente de posición porque sí levantaron sus manos. Para Bielsa, eso significa “violentar los principios doctrinarios del Partido Justicialista” y va en contra de lo que cree la Presidenta, porque fustigó a aquellas provincias que cargan a la industria con más alícuotas de Ingresos Brutos.

Por último, la dirigente indicó que su renuncia no es ningún “acto de claudicación” o “resignación”, sino que es volver a encontrarse con las bases y así evitar la “mentira, la manipulación y la conspiración” de la corporación política santafesina.