“No me hablaron de tiempos de recuperación, pero son más o menos siete u ocho meses, voy a tomarlo con calma para volver bien. Ya me pasó la vez pasada que con el Mundial me apuré para volver lo más rápido posible y me costó mucho”, agregó en relación a lo que fue su anterior lesión ligamentaria en 2017 cuando jugaba en el Manchester United que dirigía José Mourinho.
“Ya había pasado esta lesión. Fue muy parecida la sensación, lo que sentí en el momento que me caí. Por eso fue que después del partido inmediatamente lo dije, esperaba los resultados de ahí pero me había hecho la idea”, terminó de analizar la situación que vivió una vez que se produjo su caída en el campo de juego del estadio Eva Perón de Junín.
“Al jugador de Sarmiento le queda la pelota atrás, en un movimiento quiero girar y quedar de frente al arco. La cancha estaba bastante seca, tenía tapones de aluminio y medio que se me trabó el pie. No llegué a girar del todo y perdí el equilibrio”, explicó sobre la acción que derivó en la lesión que lo alejará por lo que resta del año y los primeros meses del 2023.
“El cariño que me demostraron ayer. Desde el primer momento estuvieron ahí. Eso es lo que a uno lo deja tranquilo y me da fuerzas para afrontar esto. Eso te llena de ganas de seguir adelante”, concluyó en relación a la demostración de cariño que le mostraron sus compañeros en el banco de suplentes y luego de la victoria en Junín que mantiene al Xeneize como líder en soledad de la Liga Profeisonal de fútbol con 48 puntos.
Una vez que terminó el encuentro ante Sarmiento, Rojo no pudo evitar emocionarse hasta las lágrimas cuando habló de cómo reaccionaron sus compañeros frente a su lesión. “Desde que me caí en la cancha hasta ahora donde en el vestuario me dijeron que lo van a ganar por mí. Es lindo ver este gesto, me pongo muy contento por el triunfo y por los chicos. Sí me emociono, porque estoy comparto todos los días con ellos y la mayoría son chicos, que están dando los primeros pasos y dejan la vida por el equipo”.
Boca pierde a su capitán para la definición del torneo y la Copa Argentina. Sumado a la baja de Nicolás Figal, que todavía no se recuperó de su lesión, Hugo Ibarra tendrá que apostar por Carlos Zambrano, Facundo Roncaglia y el juvenil Aranda.