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Maglietti: "Prefiero retirarme antes que dar lástima"

Durante una entrevista, la modelo contó que se está por recibir de abogada y habló sobre prostitución vip, drogas y la crueldad del medio.

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Estoy estudiando muchísimo para rendir bien y poder disfrutar el verano. Por trabajo postergué un montón la carrera y necesito recibirme sí o sí, es una meta que me puse”, cuenta orgullosa Alejandra Maglietti durante una entrevista con la revista Ahora de Crónica.

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‑¿Pretendés en un futuro vivir solo de la Abogacía?

‑Por supuesto. El cuerpo no me va a ayudar toda la vida. Y, aunque pueda dedicarme a la actuación o a la conducción, no todas tienen la suerte de ser Susana Giménez. Así que hay que ubicarse y siempre tener un plan de back up. Es que para terminar dando lástima a los cincuenta y pico de años poniéndome en pelotas o tratando de conseguir un lugar en el medio, prefiero retirarme. La verdad es que las minas grandes que hacen eso me dan pena. No pudieron desarrollarse a los 20 e intentan hacerlo cuando ya se les pasó el cuarto de hora, patético.

 

‑Además, sos bastante autosuficiente o feminista. Siempre remarcás que no te gusta vivir de los hombres.

‑Absolutamente. Soy súper independiente, toda la vida lo fui. Además, muchos en lugar de ayudarte en tu carrera, te tiran para atrás. Yo tuve novios muy celosos que, cuando te separás, te das cuenta de que eran ellos los que te corneaban (risas). Hay que ser autosuficiente y no depender nunca de un hombre. Pero en ese sentido entra en juego la autoestima de cada mujer. Yo, por ejemplo, no necesito estar con alguien para sentirme completa. Hoy estoy sola y quiero estar así por mucho tiempo, descubrí que así estoy mejor. Obvio que nunca falta algún amigo, pero novio no quiero (risas).

 

‑Este verano vas a disfrutar, entonces, junto a tu familia.

‑Si bien estamos a full con los desfiles, porque Leandro es un gran mánager y es impresionante las puertas que nos abre y los trabajos que nos consigue, lo fundamental es irme de vacaciones con mi familia y pasar las fiestas con ellos. El año pasado la pase re mal, sola, en Mar del Plata. Soy muy familiera y súper pegada a mis abuelos que los tengo lejos, a 1.200 kilómetros. Extraño un montón. Así que estoy feliz de poder pasar las fiestas y las vacaciones con ellos.

 

‑Ahora entró tu hermana en la agencia de Rud. ¿Le das consejos o la ayudás en algún sentido?

‑Por supuesto. Soy de las mujeres que quiere que a su hermana le vaya genial y mejor que a mí. Ella va a ser una gran modelo de alta costura porque es alta y flaca. Obvio que al principio me daba un poco de miedo pensar en cómo le podía ir, pero ella sabe lo que hace, Leandro es el m e j o r mánager, así que en ese sentido me quedo tranquila porque sé que la está manejando muy bien.

 

‑Ultimamente se habla mucho de prostitución vip o de drogas, ¿tuviste algún temor por ella?

‑Creo que cada uno hace lo que quiere, nadie te obliga a nada en este medio. Si bien, cuando uno viene del interior las luces de la ciudad te pueden cegar un poco, ella me tiene a mí y a Leandro que sabemos orientarla bien. Traté de meterla poco a poco porque no quería que se mareara ni que sufra por la competencia. No quería que eligiera el camino más fácil. Porque muchas chicas en vez de esforzarse toman atajos que a la larga las perjudican.

 

‑¿Muchas toman esos atajos? ¿Existe o es más una fantasía popular?

‑Existir, existe. Hay de todo. Pero creo que la fantasía de la gente excede lo que realmente pasa. Igualmente, creo que uno cae si quiere. Nadie te obliga a nada. Pero, sí es cierto que está lleno de chantas que suelen aprovecharse de las ilusiones de las chicas.

 

‑Vos en algún momento fuiste discriminada. ¿Lo sufriste mucho?

‑La verdad es que sí. A mí me pasó y no solo por mi acento o mi origen sino por no tener la talla propia de una modelo. Viví experiencias con productoras o diseñadores que fueron horribles. Han llegado a decir enfrente de mí, como si no estuviera: “Es muy petisa, sáquenla”. O modelos que se burlaban por mi forma de hablar. Hoy son cosas a las que no les doy importancia, pero que me hicieron sufrir mucho. De hecho, como dije alguna vez, muchas que me han criticado no pueden armar ni una frase mientras que yo estoy a punto de recibirme de abogada.