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Lanata denunció que el hijo del gobernador tucumano está involucrado en un homicidio

El conductor de Periodismo para Todos recordó el caso de Paulina Lebbos, quien fue hallada muerte hace siete años. El caso, por el encubrimiento y los sospechosos se asemeja al de la joven María Soledad Morales.

Un crimen del poder. El programa Periodismo para Todos, de Jorge Lanata, sacó a relucir un caso policial de hace siete años en Tucumán y denunció encubrimiento desde los sectores más altos del poder de esa provincia e incluso del actual legislador nacional Aníbal Fernández.

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El caso hace recordar al María Soledad Morales por el encubrimiento y la complicidad policial.

La víctima fue Paulina Lebbos, quien apareció hace siete años muerta en un descampado tucumano.

El padre de Paulina, Alberto Lebbos, desde la muerte de la joven viene reclamando justicia y pidió por el esclarecimiento del caso.

Lebbos le dijo al periodista Jorge Lanata que el gobernador tucumano, José Alperovich le ofreció dinero para silenciarlo en el mismo velatorio de su hija, en 2006. También denunció que el hoy senador kirchnerista Aníbal Fernández le ofreció plata cuando era ministro del Interior. “Aníbal Fernández me preguntó cuánto necesitaba”, reveló Lebbos en Canal 13.

Según denunció Lebbos, el hijo menor del gobernador José Alperovich, Gabriel, y Sergio, hijo de Alberto Kaleñuk, secretario privado de Alperovich, estuvieron involucrados en la muerte de su hija.

Junto a Lebbos, Lanata entrevistó a Dardo Caciccio, el papá de Morena, una beba que murió el año pasado por falta del avión sanitario para el traslado y que el 9 de julio fue detenido por la custodia presidencial cuando intentaba hacer llegar a la Presidenta Cristina Kirchner una carta.

Desde Tucumán, Jorge Lanata reconstruyó el Caso Lebbos. La última noche que la vieron viva fue el 26 de febrero de 2006, cuando había ido a bailar a Gitana, en el centro de Tucumán, con su amiga Virginia Mercado. Ella fue la última que estuvo con Paulina, a la salida del boliche tomaron un remise, Virginia se quedó en su casa y Paulina siguió camino a lo de su novio, César Soto. Pero nunca llegó a esa casa. El 11 de marzo, dos semanas después de haber desaparecido, fue encontrada muerta al costado de la ruta 341.

Ayer, en Periodismo para todos, Raúl Durango contó lo que antes había repetido en la justicia, igual que otros dos testigos: que Paulina no murió donde fue hallada, sino en una cabaña de El Cadillal, en una fiesta privada de la que participaban los hijos de Alperovich y Kaleñuk. Esa cabaña ya no existe.

Durango contó que lo escuchó relatar a Luis Daniel “el Gordo” Olivera, sereno del camping El Cadillal, que Paulina habría sido llevada, después del boliche, a esa fiesta privada en la que “estaba el hijo de Kaleñuk, no sé cual de los Alperovich, pero nombra a los Alperovich, y el yerno cuenta que, de forma casual o fatal, bailando arriba de una mesa, se cae de espalda y supuestamente pega la cabeza en el piso y queda como inconsciente. Como estaban todos con alcohol, no se si habría algo más que alcohol, se van a dormir y la ponen en un sofá, como que estaba viva. Cuando se levantan, se encuentran con que la chica estaba fría, ya no respondía. Entonces se dan cuenta de que estaba muerta. Le avisan al gordo Olivera. Y se hizo cargo de todo, de todo el operativo, en cuanto a que aparezca el cuerpo en Tapia. Cuenta que la tuvieron a la chica en un freezer hasta ver que hacían”, dijo el testigo. Por testimonios como este, los hijos de Alperovich y Kaleñuk se pusieron a disposición de la justicia y reiteraron su inocencia.

En el caso Lebbos se sospecha de encubrimiento policial debido a las irregularidades cometidas por las fuerzas de seguridad , que eliminaron als primeras fotos que se sacaron en las escena del crimen y movió el cuerpo del lugar antes de que llegara la policía científica.

La investigación lleva siete años de secreto de sumario. Por la causa desfilaron tres fiscales y no hay ningún detenido y la carátula de la causa por encubrimiento fue cambiada por la de “falsificación de instrumento público”.

Asimismo trascendió que al fiscal actual de la causa, Diego López Avila, recibió la semana pasada un informe preliminar de la Universidad de La Plata, en el que le informan que en las muestras que les remitieron en mayo de este año se pudo extraer ADN, de acuerdo a lo informado por fuentes de la fiscalía.

Las muestras serán cotejadas con las que se encuentran conservadas en la causa, y que fueron tomadas en distintos allanamientos a viviendas y en vehículos realizados en 2006. Para ello, López Ávila viajaría la semana que viene para recibir personalmente el resultado completo de la pericia, y entregaría los sobres en los que se conservaron las muestras para el cotejo.

Fuente: Medios