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La Granja La Esmeralda recién reabriría sus puertas en marzo

Está cerrada desde el 16 de diciembre pasado, cuando el temporal derrumbó 14 tipas enormes que bloquearon gran parte de las pasarelas. Esperan una partida de 200 mil pesos para arreglar el lugar.

Hipólito Ruiz

Diario UNO de Santa Fe

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El fuerte temporal del 16 de diciembre pasado que afectó a la ciudad de Santa Fe hizo estragos en la mayoría de los espacios verdes de la ciudad. Uno de los más importantes del norte del ejido urbano aún hoy muestra un panorama desolador. A casi dos meses de la tormenta de viento la Granja La Esmeralda no pudo reabrir sus puertas.

El mayor problema se encuentra en la parquización del predio ubicado en Aristóbulo del Valle al 8.700. Al menos 14 tipas de gran tamaño cayeron por la acción de los fuertes vientos y, si bien no afectaron en gran medida la estructura edilicia existente ni los ambientes de los animales, sí bloquearon gran parte de las pasarelas por la que transitan los visitantes.

El subdirector de Ecología de la provincia, Carlos Cecchini, le dijo a Diario UNO: “La tormenta nos maltrató bastante. Los árboles que se cayeron tienen un promedio de 70 años y eso hizo que las ramas y los troncos que quedaron en el camino no permitan el acceso. Ese mismo día nos pusimos a trabajar, pero son ejemplares de muy gran porte y necesitamos contratar maquinaria pesada para poder despejar totalmente la zona”.

La Granja La Esmeralda es una institución que está por llegar a los 30 años de vida y hoy está bajo la órbita de la Subdirección de Ecología del Ministerio de la Producción de la provincia. El centro de rescate cuenta con una colección de aproximadamente 112 especies entre las que están incluidas las aves y, en total, hoy habitan en la Granja entre 400 y 500 animales.

Mientras que el equipo profesional cuenta con tres veterinarios, auxiliares veterinarios y siete personas que trabajan en campo. Además se cuenta con personal para la alimentación y para el mantenimiento del lugar.

“Lo fundamental es que no se vio afectado ninguno de los ambientes de los animales. En la alimentación y la sanidad están de diez. No puedo decirlo de otra forma. Podemos discutir lo de los ambientes que puede ser que alguno no sea el más adecuado, pero en eso es lo que se viene trabajando y mejorando”, aseguró el funcionario.

Al ser consultado sobre si alguna de las edificaciones del predio sufrió algún daño por el viento o la caída de árboles, Cecchini describió: “Ninguna de las construcciones se vio afectada. Sólo hay una rajadura en el serpentario, pero no se puede tomar como un daño estructural. Sí nos afectaron en parte de la cañería de gas que eso lo solucionamos a los dos días de la tormenta; y el tendido eléctrico, que también fue arreglado antes de fin del año pasado”.

Según el subdirector de Ecología de la provincia, desde el mismo momento en que cesó el temporal se comenzó a trabajar en el predio para su recuperación. En las tareas se está desempeñando el personal de planta permanente de la Granja, personas que contrató la cooperadora de la institución y terceros contratados por la provincia. Además, Cecchini dijo que “con el municipio tuvimos algún contacto pero ellos están abocados a terminar de limpiar la ciudad. Estamos coordinando tareas y cuando ellos puedan van a venir a colaborar. Pero siempre nos ofrecieron su colaboración.

—¿Cómo se está limpiando el predio?

—El ramerío se está extrayendo a diario. Mientras que lo que nos está faltando son los troncos de gran porte. Para eso iniciamos un trámite de solicitud de una partida de dinero que no es poco. Eso está al salir. La preocupación del ministro (Carlos Fascendini) está desde el primer día. Lo que sucede es que no se puede hacer todo junto. La ciudad misma no está preparada para un desastre de esta naturaleza. Además cuesta conseguir ese tipo de máquinas independientemente del dinero que hace falta y que ya está por salir.

—¿De qué monto estamos hablando?

—En total son unos 200 mil pesos, aunque no se necesita tenerlo todo en un solo pago. Se puede ir trabajando por sector y todo se va a hacer perfectamente.

—¿Tienen una fecha estimativa acerca de cuándo las instalaciones van a volver a estar en condiciones para volver a abrir las puertas?

—Suponemos que no va a pasar de la primera semana de marzo. Queremos que esté habilitada a partir de que comienzan las clases.

A mediados de 2011 el gobierno de la provincia lanzó el plan de puesta en valor de la Granja La Esmeralda. La primera etapa de esa intervención integral sobre el centro de recuperación de animales concluyó ese mismo año, mientras que una segunda etapa se vio demorada por la falta de fondos.

Al respecto, el funcionario hizo un repaso y dijo que el plan tiene culminada su primera etapa que estaba referida a la infraestructura. “Son obras que tal vez no se ven tanto, pero que tienen que ver con las cuestiones de fondo. Se les llevó agua a todos los sectores, luz, la jaula de los monos está climatizada con calefacción, los recambios de tejidos, las medidas de seguridad. Todas esas obras de infraestructura correspondían a la primera etapa que ya se cumplió”, sostuvo.

Luego, Cecchini agregó: “Fundamentalmente lo que se hizo fue un plan maestro que diseñaron nuestros técnicos junto a la Universidad Nacional del Litoral, la Municipalidad, ONG, Fundación Proteger, Hábitat y Desarrollo. Ese proyecto ya está terminado y ahora llega el momento de ver cuándo está la decisión para comenzar con la segunda etapa.

—¿Qué presupuesto demanda terminar el plan de puesta en valor del lugar?

—No tengo los números exactos. Pero eran cerca de 1,4 millones de pesos para la segunda etapa que debería salir durante el año. Pero esta segunda etapa se puede ir subdividiendo en varias etapas y no se tiene que disponer de la partida entera de una sola vez. Queremos ir recuperando los distintos ambientes con diferentes presupuestos. Por ejemplo, el ambiente de los felinos es una obra que está incluida dentro de la segunda etapa. Eso se puede ejecutar y luego encarar otras obras.

Por último el funcionario remarcó que “la función del centro de rescate es que los animales vuelvan al medio ambiente” y que eso se trabaja en forma conjunta con el Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente. “Todos los animales que se puedan reinsertar tienen ese destino. Mientras que en la Granja quedan los animales que no se pueden devolver porque se han humanizado o tienen problemas de enfermedades y es desaconsejable que vuelvan a su medio natural”, concluyó.