“Tardé casi un año y medio para que él le ponga el apellido, los problemas siempre vinieron por parte de su familia, el siempre fue muy influenciado por Rocío, su mamá y su hermano. Ellos hacían con él los que se les antojaba. Para ellos, todo pasa por la plata”, sentenció.
“El tiene buena relación con mi hijo, pero él no puede ir a su campo, porque está el hijo mayor y tiene prohibido el paso, en ese caso el padre no lo defiende, ya que sus hijos lo tienen muy dominado al padre. Y los hermanos no quieren a mi hijo. Lo primero que preguntan los hermanos es el apellido, por miedo de que puedan reclamar algo, el signo pesos lo tienen bien marcado en toda la familia”, argumentó.“En cuanto a la separación, tuve que llegar a llamar a intrusos para que la hija (Rocío) la pare un poco, porque me llegó hasta amenazar de muerte. En cuanto a los alimentos, los abogados fijaron la cuota mínima que son 1000 pesos por mes”, señaló sobre la relación con el papá de Marengo.Y sobre Rocío no tuvo las palabras más elogiosas: “Por parte de Rocío, siempre me amenazó y ninguneaba, me decía que era una negra de mierda, que estaba con el padre solo por la plata”. (bahiaespectaculos)