Esa noche, mientras patrullaba junto al suboficial Luis Sibert y el agente Jorge Iani, el perro intervino en un enfrentamiento armado contra dos delincuentes. Aunque recibió heridas mortales, logró arrancar un trozo de tela de uno de los atacantes. Ese elemento permitió identificar y detener posteriormente a los responsables.
La historia convirtió a Chonino en un emblema dentro de las fuerzas de seguridad y en uno de los perros más recordados del país. Sus restos descansan en el Círculo de la Policía Federal y su nombre permanece en monumentos, homenajes y actos conmemorativos que se realizan cada año.
Más allá del reconocimiento a Chonino, la fecha busca promover la adopción responsable, el cuidado de los animales y la tenencia responsable. Organizaciones protectoras y distintas instituciones aprovechan la jornada para realizar campañas de concientización sobre bienestar animal.
La celebración también recuerda a otros perros que dejaron huella en la cultura popular argentina, como Fatiga, Mendieta, la recordada Jazmín o el célebre Fernando, el perro callejero que se convirtió en leyenda en la ciudad de Resistencia
A más de cuatro décadas de aquel episodio, la historia de Chonino continúa siendo un símbolo del vínculo entre las personas y sus mascotas, y una oportunidad para reflexionar sobre el respeto y el cuidado que merecen los animales.