Mientras el conductor sufrió lesiones menores, Pagani recibió el impacto directo de la explosión y sufrió severas quemaduras, afectación de las vías respiratorias y múltiples traumatismos producto del choque.
Pese a los esfuerzos del equipo médico del Instituto del Quemado del Hospital Córdoba, donde permanecía internada con pronóstico reservado, su cuadro evolucionó de manera desfavorable y finalmente falleció.
La noticia generó una profunda conmoción en ámbitos académicos y educativos, donde Pagani era ampliamente reconocida por su trayectoria profesional.
Embed - Una mujer sufrió graves quemaduras al explotar el celular que cargaba en el auto
Era licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires (UBA), además de contar con una destacada formación de posgrado. Había obtenido una Maestría en Gestión Cultural Internacional en la Università di Genova, Italia, y una Maestría en Comunicación y Cultura Contemporánea en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
Se desempeñaba como docente en los niveles medio y superior, además de desarrollar tareas de investigación en el campo de las Ciencias Sociales. Colegas, estudiantes y allegados la recordaron por su compromiso con la educación y su aporte al ámbito cultural.
El caso despertó preocupación por los riesgos asociados al uso de dispositivos electrónicos dentro de vehículos. Los investigadores intentan determinar con precisión qué ocurrió dentro del automóvil y si efectivamente la explosión del teléfono fue el desencadenante del siniestro.
Peritos analizan tanto el vehículo como el dispositivo involucrado para establecer las causas técnicas del estallido.
Especialistas señalan que factores como el sobrecalentamiento de baterías de litio, fallas internas o el uso de cargadores no homologados pueden generar episodios de desborde térmico capaces de provocar incendios o explosiones.
Mientras avanzan las pericias judiciales, la muerte de María Lucila Pagani deja una fuerte conmoción y abre interrogantes sobre un accidente tan inusual como devastador.