Según fuentes citadas por LA NACION, Casa Militar comenzó a recibir personal y recursos provenientes de las Fuerzas Armadas. Desde el Gobierno, sin embargo, rechazaron que se trate de una militarización de la residencia y señalaron que ya había militares cumpliendo tareas de seguridad y otras funciones en Olivos.
La reorganización también quedó vinculada a las denuncias sobre presuntas filtraciones de información y posibles irregularidades en compras y contrataciones dentro de la residencia. La diputada Marcela Pagano había presentado una denuncia judicial por presuntas contrataciones y un supuesto esquema de negocios privados.
Además, el Gobierno aceptó mediante el Decreto 1055/2026 la renuncia de Belén Agudiez, quien estaba vinculada a la Secretaría General de la Presidencia. El Ejecutivo justificó los cambios en Olivos por cuestiones relacionadas con la seguridad y las presuntas filtraciones sobre las actividades del Presidente y su entorno.