Además, cuestionó la metodología utilizada en la investigación: “Los cadáveres que se analizan en una institución ya vienen con información previa. Me parece un error metodológico no haberlo hecho”.
Durante su exposición, Ferrari sostuvo que la autopsia es solo el punto de partida para los peritos y que el análisis debe complementarse con el estudio de la historia clínica. Según detalló, revisaron documentación médica de Maradona entre 2018 y 2020, pero detectaron irregularidades en los registros.
El perito remarcó: “Hasta el desenlace final, el paciente había estado internado en distintos centros con distintos médicos y en ninguna documentación había registro, o la más mínima observación de un problema cardíaco actual”.
La causa de muerte, según el perito
Ferrari afirmó que Maradona murió por un paro cardiorespiratorio, una conclusión a la que llegó tras participar en una de las pericias realizadas al cuerpo en 2024.
Al describir el cuadro final, Ferrari explicó: “Acá Maradona se infartó, tuvo su arritmia y un edema agudo de pulmón que lo terminó ahogando. Es difícil pensar que una persona con un edema agudo de pulmón estuvo horas ahogándose. Este período fue cortito, no puedo sostener académicamente que haya tenido largas horas de agonía. Fue súbito”.