“Espero que aquí en Argentina no se confunda un proyecto de reforma, de agilizar la operación de Naciones Unidas, con un tema en particular sustantivo”, sostuvo. Además, cuestionó las posiciones del comité sobre Puerto Rico y otros asuntos vinculados con Estados Unidos.
Por su parte, Quirno calificó el reclamo argentino de soberanía como “innegociable” y aseguró que la eventual desaparición del C-24 “no tiene ningún tipo de mella” en la posición del país. Sin embargo, reconoció que se trata de un ámbito relevante para sostener la reivindicación argentina.
Sobre el proyecto de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, el canciller argumentó que la normativa vigente “no le da a la Argentina las herramientas necesarias” para defender sus intereses. La iniciativa busca ampliar las sanciones a empresas, filiales, accionistas, intermediarios financieros y proveedores relacionados con actividades hidrocarburíferas sin autorización argentina.
“No va en contra de nadie en particular, no va en contra de ninguna empresa en particular”, aclaró Quirno. Luego, planteó que las compañías deberán elegir entre operar en el continente argentino, cuyo potencial consideró “muchísimo mayor”, o continuar con actividades “ilegítimas” en las islas.
“Nosotros creemos y esperamos que elijan siempre al continente argentino por sobre las licencias ilegítimas de las Islas Malvinas”, concluyó.
Durante la conferencia, Quirno también se refirió a las declaraciones del embajador estadounidense Peter Lamelas, quien estimó en USD 20.000 millones el financiamiento previsto para la Argentina y expresó su expectativa de que el oficialismo sea reelegido. El canciller sostuvo que las inversiones dependen del equilibrio fiscal, el orden macroeconómico y la previsibilidad.
Por último, ambos funcionarios anunciaron medidas de cooperación. Estados Unidos aprobó USD 13 millones para programas contra el narcotráfico y otorgará hasta USD 10 millones para combatir la trata de menores, en el marco del Pacto para la Protección de la Infancia. Además, se confirmó un aporte no reembolsable de USD 15 millones para un centro de operaciones de ciberseguridad que incluirá una evaluación de la red troncal de Arsat.